Fútbol

Bartomeu, en la diana

El presidente no piensa dimitir y se ve capaz de convencer a Messi. La situación económica del club es crítica. Ya hay una moción de censura en marcha

Protestas contra Bartomeu en los alrededores del Camp Nou
Protestas contra Bartomeu en los alrededores del Camp NouQuique GarcíaEFE

Como si no hubiera pasado nada. Josep Maria Bartomeu apareció ayer por la mañana en el Camp Nou para presentar a Francisco Trincao. Extremo, portugués, 20 años y 31 millones de euros. Saludos, fotos con la camiseta y que de Messi hable otro. En este caso el nuevo secretario técnico, Ramón Planes. El objetivo del presidente es entablar un diálogo cara a cara con el argentino, pero desde el entorno del futbolista se asegura que la situación es irreversible por mucho que Bartomeu se empeñe en arreglar algo que tiene difícil solución.

La situación del presidente azulgrana es crítica. Le llegan golpes por todos lados. El famoso entorno del Barça apunta en esta crisis directamente al sillón presidencial. Bartomeu intentó anestesiar el desastre con una junta directiva en la que se convocaron elecciones para marzo, se echó a Setién y se encauzó la llegada de Koeman, pero la aparente calma duró unas horas. Lo de Messi le ha dejado sin escudo y sus compañeros de junta directiva no quieren saber nada de la dimisión que exige el entorno. La razón es económica. Las cuentas del Barça la pasada temporada ofrecen números rojos, como casi todos los clubes. Y para cuadrar los números del próximo presupuesto se podría llegar al extremo de que los directivos tuvieran que verse obligados a avalar una cantidad importante de dinero con su patrimonio personal. Bartomeu podría salvarse si dimite en los próximos días y los precandidatos le dejasen en paz, pero eso suena imposible. La otra opción es que la situación excepcional provocada por la pandemia conlleve la moratoria para muchos clubes por parte del CSD. La directiva no tendría que avalar nada así que la salida, a priori, podría ser más apacible.

Con este panorama ya hay precandidatos que han dado los primeros pasos. A primera hora de ayer, Jordi Farré, precandidato a las elecciones en 2015 y que ya se ha postulado para los próximos comicios, solicitó en las oficinas del club una moción de censura contra Bartomeu y su junta. «No pueden estar ni un minuto más al frente del club. Es la hora de los hechos y no de las palabras», tuiteó.

Farré se adelantó a «Manifest Blaugrana», una asociación creada en 2014 y que daba de plazo al presidente para «reconducir» la situación hasta mañana. Hay más. Otra plataforma, «Més que una moció», que se presentó públicamente el 29 de julio y creó una página web (mocio2020.cat) para recoger apoyos «on-line» también ha cargado contra el presidente. Farré necesita reunir el 15 por ciento del censo electoral del club (en 2013 la Asamblea aprobó que se incrementara el porcentaje del 5 al 15), unos 16.000 votos, para que la moción prospere. Según los Estatutos, el precandidato contará con catorce días hábiles a partir del día siguiente a la recogida de las papeletas. En caso de que Farré superara ese 15 por ciento requerido, el club debería celebrar un referéndum que sólo conllevaría la destitución de la junta directiva si así lo votaran, por lo menos, el 66,6 por ciento de los votantes. La importancia del paso dado por Farré es que según los Estatutos del club para presentar una nueva moción tendría que pasar un año desde la anterior.

El resto de presidenciables también han lanzado dardos contra Bartomeu. «Su dimisión no solucionaría la marcha de Messi», ha asegurado Emili Rousaud. Otro precandidato, Víctor Font: «El Barça debe facilitar la salida de Messi si él quiere irse». Y el más mediático de todos, el ex presidente Laporta: «Bartomeu y su junta directiva tienen que dimitir inmediatamente. Han ido minando la moral de Messi para salvarse ellos del descalabro deportivo y económico que han creado».

El club está pendiente de renovar los contratos publicitarios con Rakuten (55 millones anuales) y Beko (19) y de rebautizar el Camp Nou para obtener más ingresos. Todo con el presidente en la diana.