El calvario de Egan Bernal

El ganador del Tour del año pasado no ha parado de sufrir desde que comenzó la carrera. Cada día iba peor hasta que ha decidido retirarse

“He perdido tres años de vida”. La confesión de Egan Bernal después de acabar la etapa del martes con final en Villard de Lans anunciaba que se trataba de algo más que un mal día. El colombiano arrastra dolores de espalda desde el Dauphiné. Allí abandonó como precaución para no castigarse demasiado antes del Tour.

Pero los días de descanso no hicieron mejorar la espalda de Egan Arley Bernal, el ganador más joven del Tour en los últimos 110 años. En lugar de ir a menos, el sufrimiento ha ido a más con el paso de los días. Y con él, las diferencias con los favoritos. Primeros unos segundos; después, unos minutos y finalmente los once que perdió con los favoritos camino de Villard de Lans.

Bernal ha pagado las dificultades de la preparación y, probablemente, el peso de sentirse solo al mando de la maquinaria perfecta que ha sido en el Tour el Ineos, antes Sky, en los últimos años. Eso dice su descubridor, Luis Fernando Saldarriaga, en una conversación con la agencia Efe. “Parte del problema ha tenido que ver con eso. Es el líder del equipo y no ha sabido configurar esa responsabilidad. La presión le pudo más de lo normal”. El equipo le despejó el camino para que nadie discutiera su liderazgo. A Geraint Thomas lo mandó a liderar el grupo en el Giro. A Chris Froome le tocó la Vuelta en el reparto. Bernal se quedaba sin competencia dentro del equipo y también sin referencias.

Pero ha sido la espalda la que le ha condenado. Al finalizar la etapa de Villard de Lans confesó que le dolía y que el gesto de protección que hacía por inercia para protegerse del dolor en el pedaleo le había castigado las rodillas. No podía seguir así. Alberto Contador le había recomendado ya la retirada. Y él llegó a la conclusión de que era la decisión más correcta. “Obviamente, así no es como quería que terminara mi Tour de Francia, pero estoy de acuerdo en que es la decisión correcta para las circunstancias. Tengo el mayor respeto por esta carrera y ya tengo muchas ganas de volver en los próximos años”, asegura.

Hemos tomado esta decisión teniendo en cuenta los intereses de Egan. Es un verdadero campeón al que le encanta correr, pero también es un ciclista joven, con muchas vueltas por delante y en este punto, a fin de cuentas, creemos que es más prudente que deje de correr”, reconoce el mánager del Ineos, David Brailsford.

El Tour afronta hoy y mañana, probablemente, las dos jornadas más duras de la carrera. Demasiado para Egan Bernal, que no podía pensar en intentar una victoria en el Col de Loze, que marca hoy el final de la etapa. “Vamos a ver cómo van las cosas, pero va a ser difícil”, asumía. “Es una subida muy dura, muy empinada. Es durísima y muy larga. Seguramente va a ganar el más fuerte”, afirmaba en Televisión Española. Y el más fuerte ya no es él.

La retirada de Bernal deja el Tour sin ningún ganador de la carrera en competición.