Así fue el oro histórico de Fermín Cacho que Eufemiano Fuentes tira por tierra

Es sin duda una de las imágenes icónica del deporte español que el controvertido doctor de la “Operación Puerto” trata de poner ahora en tela de juicio

El triunfo de Fermín Cacho en Barcelona'92
El triunfo de Fermín Cacho en Barcelona'92ArchivoLa Razon

Una de las imágenes icónicas del deporte español. Fermín Cacho, brazos en alto, cruzando la línea de meta con el estadio olímpico en pie, apretando en su sprint final. Era uno de los protagonistas de la época en la lucha por la distancia reina del atletismo pero siempre había estado a la sombra del argelino Nourredine Morceli, campeón del mundo y que había estado imbatido todo 1991. Pero el 8 de agosto de 1992, todo cambió. Fermín Cacho, que atacó en los últimos 300 metros, se impuso a todos los favoritos y, cruzó la meta con un tiempo de 3.40.12 para conseguir el primer oro del atletismo español.

«A falta de doscientos metros, me di cuenta de que estaba en estado de gracia y que habría ganado igual. Herold quiso pasar a Chesire por la calle dos, y este, que iba por la uno, se abrió para obstaculizarle un poco. Vi el hueco y me grité: a tope, Fermín, a tope. Ahora o nunca. Y ataqué, ataqué con el alma, con el corazón, a reventar. Al pasar junto a Chesire le metí un poco el codo, cambié el ritmo y volé. Cuando faltaban ochenta metros, vi que era campeón. Soy campeón, campeón olímpico. He ganado. He conseguido lo que venía a buscar», relataba el atleta tras escribir su nombre con letras de oro en el deporte españolFermín gana el oro con una marca de 3:40.12, peor tiempo que en la clasificación y en la semifinal.

Fermín Cacho Ruiz nació en Ágreda (Soria), el 16 de febrero de 1969 y cuando ganó su primera carrera con cierta facilidad en unos Campeonatos Escolares ya no tuvo duda sobre su inclinación deportiva. El joven con el tiempo se convirtió en un continuador de los éxitos de José Luis González y José Manuel Abascal en la distancia de 1.500 metros a los que superó con creces.

Una carrera espectacular

Aunque en principio también disputó carreras de los 800 y 3.000 metros, pronto se especializo en los 1.500, prueba en la que se proclamo campeón de España junior en 1987 y un año después en el Mundial de Sudbury (Canadá) se alzó con la medalla de bronce. Fue ahí cuando decidió dedicar sus esfuerzos a esa distancia pensando que los Juegos Olímpicos de Barcelona estaban a cuatro años vista.

Considerado como uno de los mejores atletas españoles de todos los tiempos, en su amplio palmarés se deben destacar dos medallas Olímpicas, una de oro lograda en los 1500 metros en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 y otra de plata en la misma prueba de los Juegos de Atlanta en 1996.

Siempre en la prueba de 1500 metros lisos, se proclamó una vez campeón de Europa, en los Europeos de 1994 y también posee una medalla de bronce obtenida en el Europeo de 1998. En los Campeonatos del Mundo, obtuvo dos importantes subcampeonatos en los años 1993 y 1997. En pista cubierta destacan las medallas de plata en el Campeonato del Mundo celebrado en Sevilla en 1991 y en el Campeonato de Europa de 1990 en Glasgow.

Su mejor marca en 1500 metros de 3:28.95, conseguida el 13 de agosto de 1997 en Zúrich, continúa siendo récord de España.

La sombra sobre las medallas de Barcelona 92

Sin embargo, un personaje tal polémico como el doctor Eufemiano Fuentes, implicado en varios escándalos de dopaje, quiere ahora empañar la brillante carrera deportiva del atleta.

El controvertido doctor de la ‘Operación Puerto’, lanzó la bomba en el programa “Lo de Évole” al afirmar que fue el médico de Cacho en Barcelona’92, donde el atleta español ganó el oro en los 1.500 metros.

Durante la entrevista, Eufemiano mantiene un largo silencio antes de responder la pregunta de Évole sobre si era su médico en aquellos Juegos.

Si te digo que no me acuerdo no me vas a creer”, dice Fuentes. “Yo le he dado una serie de nombres, y me ha dicho no, y cuando le digo Fermín Cacho usted calla”, le replica el entrevistador. “Blanco y en botella”, contesta el doctor.

¿Qué tipo de tratamiento siguió con Fermín Cacho? “Los que hacía en la época. Expansores de plasma, reductores del ácido láctico, estimuladores de la producción de testosterona, aminoácidos”, afirmó Fuentes.

Tras lanzar la bomba, el polémico médico trató de suavizarla: “Independientemente de que yo fuera su médico, Fermín Cacho es un corredor y un atleta excepcional, el mejor que ha tenido España. De un burro no se hace un caballo de carreras. Fermín Cacho no era un burro”.

Falta saber que piensa de estas acusaciones el protagonista de una de las páginas más brillantes de la historia del atletismo español.