Un boxeador, acusado de matar a su amante, que estaba embarazada

Félix Verdejo se entregó él mismo a la Policía después de que el cadáver apareciera flotando en un lago

Félix Verdejo, en la ceremonia de pesaje previa a una pelea en el Madison Square Garden de Nueva York
Félix Verdejo, en la ceremonia de pesaje previa a una pelea en el Madison Square Garden de Nueva YorkBebeto MatthewsAP

Veitinueve peleas, veintisiete victorias, diecisiete de ellas por KO, dos derrotas y una acusación de asesinato. Ése es el resumen de la carrera de Félix Verdejo, un boxeador puertorriqueño de 27 años que ha llegado a ser campeón latino del peso ligero en la versión de la Organización Mundial de Boxeo (WBO). Un título que ha retenido en seis ocasiones. En su última pelea perdió contra el japonés Masayoshi Nakatani perdió por KO técnico con el título Intercontintal de la WBO en juego.

Eso fue en diciembre del año pasado, meses antes de que este domingo se entregara a la Policía, acusado del asesinato de Keishla Rodríguez, con la que mantenía una relación extramatrimonial y que estaba embarazada del boxeador.

El FBI acusa a Verdejo de golpear a Rodríguez en la cara e inyectarle una sustancia no identificada con una jeringuilla. Según el informe del FBI, el boxeador contó con la colaboración de un cómplice, que le ayudó a atar los brazos y los pies de su amante con cables antes de atarla a un bloque de piedra. La dispararon y después la arrojaron desde un puente a las 8:30 de la mañana del pasado jueves.

La desaparición de Keishla Rodríguez fue denunciada el jueves al no presentarse en su trabajo, una peluquería de animales y su cuerpo fue encontrado en una laguna el sábado. Los funcionarios la identificaron el domingo por los registros dentales.

El boxeador se negó a cooperar con la Policía y a responder a sus preguntas. Keila Ortiz, la madre de la víctima, dijo a los periodistas que su hija llamó el jueves y le dijo que Verdejo iría a su casa para ver los resultados de una prueba de embarazo. “Le dije, ‘Ten cuidado’, porque él ya la había amenazado”, confesó.

La madre de Keishla Rodríguez afirmó que Verdejo le había dicho a su hija que no tuviera al bebé para no complicarle su carrera y su vida familiar. Verdejo está casado y tiene una hija pequeña con su pareja, pero conocía a Rodríguez desde el instituto y mantenía una relación con ella, según confesaron sus padres.

Verdejo, que representó a Puerto Rico en los Juegos de Londres en 2012, se enfrentará ahora a un jurado popular, que puede condenarlo incluso a la pena de muerte, según afirmó la juez, Camille Vélez. Está acusado de secuestro, asesinato, robo de un coche y del asesinato de una criatura no nacida.

El caso ha causado gran indignación en Puerto Rico, donde otra mujer fue encontrada recientemente quemada hasta morir después de presentar una denuncia por violencia doméstica que un juez desestimó.

Cientos de personas se reunieron el domingo en un puente que cruza la laguna donde se encontró el cuerpo de Rodríguez para exigir justicia para ella y otras mujeres asesinadas, y algunas arrojaron flores al agua.