La amenaza a los yates de Abramovich y el drama de los 200 miembros de su flota

La flota marítima del todavía dueño del Chelsea podría perder la bandera de Bermudas de forma inmediata y su tripulación no cobra desde febrero

Los yates de Roman Abramovich
Los yates de Roman Abramovich FOTO: Archivo/Twitter larazon

Los superyates propiedad del oligarca ruso Roman Abramovich podrían perder la bandera de Bermudas de forma “inminente”. Los cuatro superyates registrados en las Bermudas del oligarca ruso y propietario del Chelsea FC, Roman Abramovich, pronto serían suspendidos tras el plan de las autoridades de las Bermudas para retirar la bandera de las Bermudas bajo la que navegan, según adelanta Daily Mail.

Según fuentes del entorno del magnate el Eclipse de 533 pies y el Solaris de 456 pies, junto con al menos dos embarcaciones de apoyo, se encuentran entre los activos, valorados en más de 1,3 millones de euros que no podrán navegar. Eclipse y Solaris están anclados en Turquía en la actualidad para evitar ser incautados bajo sanciones internacionales en otros lugares. Mientras tanto, el Garcon de 220 pies y el Halo de 180 pies estaban en Antigua, donde se investigaba su propiedad. Ninguno podrá partir hacia otros destinos o incluso puertos vecinos si pierden su registro de Bermudas.

“Toda la flota está bajo la bandera de las Bermudas y están en proceso de ser dados de baja”, citó la fuente al Daily Mail. “No sabemos cuándo sucederá. Todo lo que sabemos es que es inminente. Sin bandera, no se le permite navegar. El capitán sería arrestado. También hay escasez de combustible. Cuando pagas millones de libras para repostar barcos, pasa por canales bancarios y es rechazado”.

Problemas de suministros e impago de salarios

Según estas fuentes, los superyates están teniendo problemas problemas para pagar los suministros, el combustible y a las tripulaciones. “La moral entre los 200 miembros de la tripulación de la flota ha tocado fondo ya que la mayoría no ha recibido su pago desde febrero”, aseguraron al diario británico.

Las tripulaciones de superyates no infringen las sanciones, pero el sindicato de trabajadores del mar, Nautilus International, advierte que el aumento de los controles de cumplimiento por parte de los bancos se ha convertido en un “problema importante” para los salarios del personal.

El jefe de la sección de yates, Derek Byrne, afirmó: “Varios tripulantes a bordo de los yates de Roman Abramovich se han puesto en contacto con nosotros debido a la falta de pago de salarios”. La pérdida de la bandera significa que los barcos sean declarados “ilegales para navegar” y estén atrapados en los puertos, dijo.

En marzo, un portavoz de la Autoridad Marítima y de Transporte de las Bermudas dijo que tenía diez embarcaciones registradas “asociadas con ciudadanos rusos de alto perfil”.

Un portavoz de BSMA dijo entonces: “No hay disposiciones específicas en nuestra legislación marítima que cubra o aborde las sanciones. La legislación principal para las sanciones en las Bermudas es el Reglamento de Sanciones Internacionales de 2013 y la BSMA actualmente está trabajando y consultando con la Cámara del Fiscal General y la Unidad de Implementación de Sanciones Financieras para revisar y analizar minuciosamente las sanciones del Reino Unido para determinar los pasos apropiados a tomar”. Y este proceso está ahora en curso.

“Hay muchas facetas, componentes y consecuencias interconectados que deben investigarse y considerarse cuidadosamente junto con la seguridad y el bienestar de la gente de mar”.

Sistema antimisiles, antibala y submarino: así con los yates de Abramovich

Solaris

Fue diseñado por el diseñador de interiores australiano Marc Newson y construido por Lloyd Werft, un astillero alemán. Tiene un helipuerto y un club de playa al aire libre en la popa (parte trasera de una embarcación de vela). También tiene una piscina. Tiene dos Azipods (unidad de impulsión nautica) de nueve megavatios, que, según SuperYacht Times, son los más potentes jamás instalados en un yate. El Solaris tiene ocho cubiertas y, según los informes, puede alojar entre 60 y 36 pasajeros en sus 18 cabinas súper lujosas. No obstante, el Solaris, que mide alrededor de 140 metros, no es el yate más grande de la armada de Abramovich; ese mérito es de Eclipse.

Eclipse

La característica más singular del Eclipse es que tiene un sistema de detección de misiles y la suite principal tiene ventanas a prueba de balas. Diseñado por Terry Disdale y fabricado por el astillero alemán Blohm+Voss, se tardó unos cinco años en construir el Eclipse. Era el yate más grande del mundo hasta que el superyate Azzam de 180 metros de eslora, propiedad del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Khalifa bin Zayed Al Nahyan, se llevó la corona en 2013. El Eclipse es una maravilla tecnológica. Una de sus dos piscinas se puede utilizar como pista de baile subiendo el suelo de granito al nivel de la cubierta con solo tocar un botón. Puede transportar tres helicópteros al mismo tiempo, uno en sus dos helipuertos y otro en el hangar debajo de la cubierta de proa. Tiene un submarino, que puede sumergirse a una profundidad de unos 50 metros. El barco gigante tiene nueve cubiertas con una gama de servicios de lujo para elegir. El Eclipse cuenta con muchas comodidades, que incluyen una sala de cine y una sauna. El Eclipse es poderoso. Puede alcanzar una velocidad máxima de 21 nudos y viajar 6.000 millas náuticas con el tanque lleno. El yate puede albergar hasta 36 invitados en sus 18 camarotes y necesita 70 personas para su funcionamiento.

La ubicación de los activos de lujo de los oligarcas rusos ha sido objeto de una estrecha vigilancia desde que se impusieron sanciones a muchos de los miembros de la élite del país en respuesta a las órdenes de Moscú de enviar tropas a Ucrania.