Copa del Rey

A Piqué se le cae la Davis

El futbolista viaja a Shanghái para convencer a las estrellas que ya han anunciado que no jugarán el nuevo torneo.

Gerard Piqué, durante el pasado Mutua Madrid Open, donde se dejó ver en varias jornadas del torneo
Gerard Piqué, durante el pasado Mutua Madrid Open, donde se dejó ver en varias jornadas del torneo

El futbolista viaja a Shanghái para convencer a las estrellas que ya han anunciado que no jugarán el nuevo torneo.

Piqué está preocupado por la nueva Davis. Gerard es jugador del Barcelona, pero también es el fundador y máximo responsable de Kosmos, la empresa que va a organizar el nuevo formato de una competición en decadencia. Por eso la ATP se ha asociado con el barcelonista, para hacer el torneo más corto y a la vez más atractivo, una especie de Copa del Mundo de tenis cuya primera edición se va a disputar en Madrid el año que viene. El problema es que, por el momento, los cambios no acaban de convencer a las grandes estrellas, que si han desertado de la Davis tradicional están también dispuestos a dejar de lado la nueva versión. Djokovic, Federer y Zverev, entre otros, han asegurado que si bien no tienen una decisión definitiva tomada, lo más seguro es que no la jueguen, ya que las obligaciones en el circuito ATP ya son demasiado exigentes como para añadir más objetivos a un calendario muy cargado.

Las últimas declaraciones de muchos pesos pesados de la raqueta han hecho que Piqué tome el toro por los cuernos y en plena temporada futbolística ha viajado a Shanghái para tratar de convencer a los cracks de que participen el año que viene.

El defensa del Barça, que presenció la semifinal entre Zverev y Djokovic, tiene previsto reunirse con los jugadores para escuchar sus quejas. Una circunstancia que no debe haber gustado mucho a la directiva y el cuerpo técnico azulgrana, ya que su futbolista va a desgastarse con largos viajes y reuniones cuando debería estar descansando y entrenando con su club, aprovechando además que ya no tiene el desgaste de la selección.

Piqué es algo más que un futbolista en el Camp Nou, se trata de una especie de institución en sí mismo, que va más allá del vestuario y al que muchos ven como futuro presidente del club. Su opinión pesa más que la de muchos directivos y se permite licencias que el resto de compañeros tiene prohibidas. Tan pronto va al entrenamiento en bicicleta (algo prohibido por el riesgo de lesión), como se va a China para atender sus compromisos empresariales. Nadie le pedirá cuentas en el club y él necesitaba este viaje porque se le cae su Davis, un torneo en el que se ha comprometido a invertir 3.000 millones en 25 años.