Euroliga

80-73. Orgullo para sobrevivir

El Madrid respondió con mucho más que baloncesto al primer momento crítico de la temporada. El campeón necesitaba la victoria ante el Fenerbahçe para seguir vivo en Europa y la logró con mucho sufrimiento después de casi dos horas de agonía. Los turcos amenazaron con liquidar al campeón, pero terminaron rendidos ante la demostración de coraje, defensa y fe de los de Laso. Ahora hay que volver a mirar el calendario: si el Madrid gana los dos partidos que le restan estará, salvo un cuádruple empate casi imposible –ver grupo–, en el «Top 16». La próxima jornada viaja a Múnich y cierra la primera fase en casa ante el Estrasburgo. El partido vital será en Alemania.

Ante los turcos fue tan importante el triunfo como la forma en que llegó. La operación de hernia de Rudy es la punta del iceberg de una plantilla que parece un parte de guerra. Thompkins, que tampoco jugó, Llull, Maciulis, Nocioni... Demasiados problemas físicos ante los que el Fenerbahçe sólo pudo hacer sangre en el primer cuarto. Los 28 puntos que anotaron los turcos de salida provocaron dos decisiones que alteraron la dinámica del encuentro: apareció Luka Doncic, el Palacio estalló con el adolescente esloveno y Laso decidió armar un quinteto de guerrilleros. Con Nocioni como maestro de ceremonias, el Fenerbahçe empezó a sentir que el rival se estaba jugando la vida. El argentino colocó un par de tapones, se pegó con todo el que pasaba a su lado, conectó un triple, encendió a su equipo y contagió a la grada. Los turcos no estaban preparados para una batalla tan exigente. Doncic se encargó del resto. Con 16 años (sí, hay que repetirlo otra vez), Laso le encomendó dirigir al equipo y lo que era un 16-28 antes del final del primer cuarto se transformó en un parcial de 16-0. Doncic dirigía, anotaba, asistía y todo el equipo trabajaba atrás como si cada ataque otomano fuera el último de su vida. El desgaste era terrible y más cuando el Fenerbahçe fue capaz de rehacerse a la primera andanada del Madrid.

Sin nada que jugarse, aprovecharon el enorme esfuerzo físico local para volver a despegar y seguir manejando el partido. Pero la comodidad del primer cuarto había desaparecido y el equipo de Obradovic tampoco fue capaz de sacar el colmillo cuando el Madrid pareció volver a estar en la lona. Fue en el tercer periodo. El Madrid apeló otra vez al trabajo y lo complementó con la aportación de Ayón y Reyes por dentro. El equipo sobrevivía, pero el esfuerzo requería de más elementos para no terminar pagándolo al final.

Cuando más se le necesitaba apareció Llull. El base se olvidó del vendaje y la cojera de la rodilla izquierda para anotar 12 puntos en el último cuarto y encontró la ayuda de Taylor. Un rebote, un tapón y un triple de uno de los nuevos, a los que se esperaba hace tiempo, permitieron al Madrid quitarse la soga del cuello. El campeón renqueante sigue vivo. La siguiente final, la semana próxima ante el Bayern, que ya estuvo a punto de ganar en el Palacio.

- Ficha técnica:

80 - Real Madrid (18+18+20+24): Maciulis, Reyes (13), S. Rodríguez (7), Ayón (15) y Llull (17) -equipo inicial- Nocioni (3), Carroll (8), Taylor (7), Hernangómez (4) y Doncic (6).

73 - Fenerbahce (28+17+10+18): Bogdanovic (7), Datome (9), Dixon (15), Kalinic (5) y Vesely (20) -equipo inicial-, Antic (5), Arna, Mahmutoglu, Sloukas (8) y Yurtseven (4).

Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Elias Koromilas (GRE) y Jakub Zamojski (POL). Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada del Grupo A de la Euroliga disputado en el Palacio de Deportes de Madrid (Barclaycard center) ante 10.483 espectadores. Antes de comenzar el partido todos los jugadores posaron ante una pancarta de Special Olympics y todos llevaron en sus camisetas de juego en vez de su nombre el lema "One Team".