«Cristiano voló en Vitoria»

La Peña «We are the Champions» (Torrejón) estuvo en Mendizorroza
La Peña «We are the Champions» (Torrejón) estuvo en Mendizorroza

Madridistas hay en todas las partes de España y del mundo, y la Puerta 55 quiere, como siempre, servirles de altavoz. Esta vez, desde puntos tan dispares como Ginebra (Suiza), Puertollano (Ciudad Real) y Vitoria (Álava).

«Aquí está Cristiano»

Dar por acabado al luso es uno de los peores errores que se pueden cometer porque, como me recuerda Quique, presidente de la Peña «El Aguanís» de Suiza, «Cristiano siempre vuelve». Esto se sabe en el país helvético y hasta en Sebastopol, pero muchos parecen «empeñados en chocarse contra la pared», insistía indignado Antonio, «presi» de la Peña «Puertollano». Javi es el que mejor lo vio. Estaba en Mendizorroza con sus peñistas de la mítica «We are the champions», y me asegura que «Cristiano volaba». Pues eso...

«Morata de mi vida»

Salió del Madrid para hacerse un hombre y ha regresado cumpliendo las expectativas e incluso «mejorándolas». Y es que Quique (el «suizo») alucina con él: «Se le caen los goles, Nacho. Le entra todo y hasta puede quitarle el sitio a Benzema». Hace poco, esto podía sonar a exageración, pero a día de hoy, el debate cobra vida. A Javi, que lo vio en directo, «le encantan sus movimientos», y Antonio me asegura que el madrileño tiene «rendida» a toda la Peña de Puertollano. Karim, ¡no te duermas!

Sin Pepe y con Nacho

Nos llevamos un disgusto cuando se lesionó Pepe, pero ante lo inevitable, nos alegramos de que su sustituto fuera Nacho. «Ha sido su semana fantástica», me decían varios de los peñistas. Su tremendo golazo frente a la Cultural dejó a todos boquiabiertos, pero es que, además, «siempre que tiene que jugar, está a la altura, y es difícil verle cometer un error». Algo deben estar haciendo muy bien el chaval y la cantera blanca para que peñistas y aficionados de todo el munda crean ciegamente en el central de Alcalá.

El Real Madrid une

Tengo la suerte de palpar constantemente el pulso del madridismo. Sus aficionados son su principal patrimonio y todos coinciden en algo: «El orgullo de ser seguidor del club más grande del mundo». Los que lo viven desde fuera, como Quique desde Ginebra, usan al Madrid como elemento unificador de todos esos españoles que están fuera de casa. Es lo grande y lo bonito que tienen este club y este maravilloso deporte: sirven para unir y hacer amigos.