El capitán rescata a Isco

Sergio Ramos fue a celebrar su gol con el mediapunta, que volvió a no jugar y que no termina de salir de su mal momento.

Isco y Ramos se abrazan después del gol de cabeza que marcó el sevillano al Al Ain
Isco y Ramos se abrazan después del gol de cabeza que marcó el sevillano al Al Ain

Sergio Ramos fue a celebrar su gol con el mediapunta, que volvió a no jugar y que no termina de salir de su mal momento.

Isco calentaba detrás de la portería en la que Ramos marcó el tercer gol del Real Madrid. El capitán aprovechó la celebración para ajustar cuentas con los aficionados locales que le habían recriminado la acción de la lesión de Salah en la final de Kiev. Después de mandar callar y señalarse con los pulgares el nombre que lleva en la espalda, el sevillano se tocó la barba mientras buscaba a alguien detrás de los fotógrafos y los recogepelotas. Fue hacia Isco y le cogió en brazos mientras el malagueño no podía evitar dejar escapar una sonrisa. Precisamente por ahí iba el gesto del capitán, que buscaba un guiño con el compañero que peor lo está pasando en estos momentos. La operación de apendicitis y la llegada de Solari le han dejado fuera de foco y hundido en el banquillo. Veintidós minutos jugó en la semifinal frente al Kashima y ayer no participó. Con el nuevo técnico no ha sido titular en ningún partido de Liga y se quedó fuera de la convocatoria en Roma. Sólo estuvo entre los once elegidos en la vuelta ante el Melilla en Copa y en la derrota con el CSKA cuando el pase a octavos de la Champions estaba conseguido.

Ramos lo defendió en la previa de la final de ayer y quiso salir con él en la foto de la celebración. Un detalle que puede ayudar a que Isco se reenganche después de las vacaciones y encuentre un lugar en el esquema de Solari. «Todos trabajan para jugar, son 24 y la decisión la tenemos los entrenadores», dice el argentino, que no es un enamorado del malagueño como sí sucedía con Lopetegui. El club no va a venderlo en enero y lo que se desea desde las oficinas es que acabe siendo importante. El triunfo en el Mundialito se veía en Chamartín como un punto de inflexión para lo que queda de temporada y declarar el estado de optimismo en el comienzo de 2019.

Después de las vacaciones espera el Villarreal con el partido de Liga aplazado por el Mundialito en día 3 de enero y luego la Real Sociedad y el Betis para completar la primera vuelta. Queda mucho y Ramos quiere rescatar a Isco.