«España juega diferente»

Talant Dujshebaev- Entrenador del Atlético de Madrid

A Talant Dujshebaev (Kirguistán, 1962) le costó «un poco» dar el salto de jugador –es uno de los mejores de la historia– a entrenador. «Los dos o tres primeros años todavía llevas la sangre de jugador», dice tranquilo antes de analizar el Mundial y la Selección, que hoy (19:00) se enfrenta a Serbia en octavos. Cuando Talant empezó a vestir de rojo, en los 90, llegaron las primeras medallas internacionales. Ahora, cuando habla de España habla de «nosotros».

–¿Cómo está viendo el Mundial?

–Estoy disfrutando. Los Mundiales más importantes son los de antes de los Juegos, pero es bonito ver los de después, porque las selecciones empiezan a hacer cambio generacional y aparece gente joven.

–¿Y a España?

–Hemos sido muy serios y a partir de ahora empieza el verdadero Mundial. Es difícil de saber, pero creo que la derrota contra Croacia es de las pocas que me han gustado, porque ahora el cuadro nos ofrece más posibilidades de estar en semifinales, porque evitamos a Croacia, Francia y Dinamarca, que para mí son los más fuertes.

–¿Se dejó ganar España?

–No, no, no, seguro... Los dos equipos salieron a ganar y demostraron mucha profesionalidad. Los que fueron a la Caja Mágica disfrutaron de este gran deporte.

–¿Qué está haciendo bien y mal España?

–Estamos defendiendo y contraatacando, y en el ataque posicional nos adaptamos a las selecciones que tenemos enfrente. El punto a mejorar son las prestaciones en superioridad numérica. Ante Croacia, por ejemplo, se decidió cuando éramos 6 contra 4 y el parcial fue 0-1. Pero ahora somos tan competitivos como cualquiera.

–¿Falta lanzamiento?

–Por nuestras cualidades físicas España siempre ha sido un equipo más fintador y penetrador que lanzador, por eso nosotros y los eslovenos de ahora, que me están gustando, jugamos un balonmano diferente. No tenemos nada que envidiar a nadie, tenemos otros recursos. Una pena la baja de Raúl Entrerríos, que a día de hoy es quizá el mejor jugador español y el mejor central del mundo.

–¿Maltratan los árbitros a Julen?

–Me empecé a quejar de esto desde hace años, sobre todo a partir de 2010, cuando cambiaron el reglamento. La gente al principio no estaba de acuerdo, decían que era un quejica... Pero creo que lo estamos interpretando mal, los árbitros en la liga española y luego a nivel internacional también, porque damos la posibilidad a los defensores de agarrar y defender dentro. Julen es uno de los pivotes más fuertes que yo he visto jamás, y nos perjudican quitándonos una de las piezas más fuertes en nuestro ataque posicional. Pero no sólo es él, es con todos los pivotes. Damos más derecho a los defensores y el balonmano se convierte en una guerra, con perdón, en palos y palos en lugar de en un deporte de calidad y de técnica.

–España no baja de la élite. ¿Por qué?

–Todo tiene sus raíces. Nunca hubiéramos ganado el Mundial de 2005 si generaciones como la de Lorenzo Rico y Cecilio Alonso no hubieran promocionado el deporte y hubieran ido mejorando el balonmano nacional. En los años 80, España empezó a ser quinta en los Mundiales y los Juegos; luego llegó la generación de Masip, Urdangarín, Garralda y compañía, con la que empezamos a meternos en semifinales y finales, pero no ganamos; y más tarde, gracias a eso, la generación siguiente pudo ganar el Mundial de 2005. Veremos lo que pasa en los próximos años, porque cada día son menos los que lo practican.

–Ha cambiado mucho el deporte desde su época de jugador...

–El deporte en general y el balonmano en particular han mejorado. Quizá, sin faltar al respeto a nadie, ahora no hay tanto talento porque los jugadores son unas máquinas, son profesionales, el balonmano es mucho más rápido, mucho más físico y mejor en muchos aspectos, pero el talento de jugadores como Vujovic, Wislander, Jakimovic y compañía ya es más difícil que se repita. Son otros jugadores y otras tendencias en el balonmano.

–Usted siempre tuvo mucho carácter...

–El carácter fuerte me ha permitido llegar hasta donde he llegado, pero también me ha perjudicado muchas veces. Es la vida. Yo también, con los años, me voy moderando y voy aprendiendo. Trato de mejorar, pero, por mucho que intenten domarme, yo tengo mi carácter y será difícil que cambie.

–¿Falta un líder así en la Selección?

–Depende de los caracteres, hay unos líderes por naturaleza en el campo, otros que lo son en la vida privada. España tiene un muy buen grupo de jugadores que está rindiendo a un grandísimo nivel. Aunque a veces no se vea, la personalidad de gente como Sterbik o Viran Morros predomina.