Fútbol

Al Atlético se le resiste el gol

Encadena dos empates a cero en su campo. Igualó con el Athletic igual que había hecho en la Champions con el Oporto

Luis Suárez
Luis SuárezManu FernandezAP

«Estás loco», dijo Joao Félix al árbitro llevándose la mano a la sien después de que Gil Manzano le enseñara la tarjeta amarilla por un manotazo a Unai Vencedor en un forcejeo. Dos amarillas en la misma jugada y expulsión del portugués, que se marcó muy enfadado del campo.

La roja que vio el portugués era sólo un síntoma de la impotencia del Atlético, que se veía superior pero era incapaz de reflejarlo en el marcador. El equipo de Simeone caminaba hacia su segundo empate a cero consecutivo en su campo. Y terminó agradecido porque el Athletic, como el Oporto, estuvo cerca de conseguir la victoria en los últimos minutos, pero Villalibre lanzó por encima del larguero el medio gol que le había regalado Berenguer.

La frustración del Atlético creció cuando el árbitro pitó el final del partido cortando un contraataque de Yannick Carrasco. Ya se había superado el tiempo añadido y el árbitro entendió que no debía hacer concesión ninguna al equipo local, peros sus jugadores lo rodearon y hasta Simeone entró en el campo para evitar que las protestas de Obloak llegaran a más.

Pero el Atlético había tenido más de noventa minutos para conseguir un gol que se le resiste. No lo consiguió en el comienzo, cuando Simeone juntó a Griezmann y a Correa, que habían sido los mejores contra el Oporto en la media hora que jugaron, y tampoco cuando entraron Luis Suárez, Joao Félix y Matheus Cunha.

El uruguayo mostró sus debilidades en un contraataque en el que tenía todo el campo por delante para encarar a Unai Simón. No confió en su velocidad, ya mermada, y prefirió desplazar la pelota hacia el costado por donde corría Carrasco.

Físicamente no está en su mejor momento Luis Suárez, pero queda la duda de si es algo circunstancial provocado por su tardía incorporación al equipo después de la Copa América o si podrá recuperar al menos el nivel de la temporada pasada.

El mayor peligro del Atlético sigue llegando desde la banda derecha con las arrancadas de Marcos Llorente. Su conexión con Trippier le permitió al Atlético amenazar al Athletic en los primeros minutos, pero sus centros no encontraron remates precisos. Y tuvo que ser él mismo el que generara la ocasión más clara de su equipo con un disparo desde fuera del área que pegó en el poste de la portería de Unai Simón.

Todavía no había enloquecido el partido, que no parecía orientarse hacia el conflicto cuando Raúl García fue sustituido en el Athletic y hasta el Cholo Simeone se apuntó al aplauso. El encuentro se puso tenso en los últimos minutos, especialmente desde la expulsión de Joao Félix. En una jugada posterior los jugadores del Atlético se abalanzaron sobre Nico Williams por un pisotón involuntario a Oblak.

El hermano de Iñaki dio sentido al juego de su equipo en los minutos que jugó, siempre orientado hacia la portería, siempre pensando en crear peligro. Pero tampoco estuvo acertado el equipo vasco en el remate. El Atlético sólo disparó dos veces entre los tres palos, pero el Athletic, ninguna.

Al Atlético le cuesta encontrar el camino que le llevó la temporada pasada a ser el mejor equipo de España.