El fiscal pide que Rosell siga en prisión por riesgo de fuga

El expresidente del F.C. Barcelona fue imputado por blanquear en Andorra unos 7 millones de euros de la venta de derechos audiovisuales de 24 amistosos de la selección brasileña de fútbol

Foto de archivo de Sandro Rosell
Foto de archivo de Sandro Rosell

El expresidente del F.C. Barcelona fue imputado por blanquear en Andorra unos 7 millones de euros de la venta de derechos audiovisuales de 24 amistosos de la selección brasileña de fútbol.

La defensa de Sandro Rosell reclamó ayer a la Audiencia Nacional la libertad del expresidente del Fútbol Club Barcelona, en prisión desde el pasado 25 de mayo por el supuesto blanqueo, entre 2007 y 2011, de 6,5 millones de euros procedentes de la venta de los derechos audiovisuales de 24 partidos amistosos de la selección brasileña. En una vista celebrada ante los magistrados de la sección tercera de la Sala de lo Penal del citado tribunal –que deberán revisar la decisión de la juez Carmen Lamela de acordar su ingreso en la cárcel por riesgo de fuga y de reiteración delictiva–, el abogado de Rosell, Pau Molins, defendió el «absoluto arraigo familiar y patrimonial» del empresario en España.

En respaldo de esa afirmación, el letrado puso sobre la mesa, según fuentes jurídicas, el montante del patrimonio embargado a Rosell en nuestro país por orden judicial dos días antes de su ingreso en prisión, una cantidad «por valor global muy superior, casi el doble, de la cifra a garantizar». A saber: 25 cuentas corrientes y depósitos bancarios (a su nombre o al de algunas de sus empresas), 57 fincas rústicas y urbanas y once vehículos (coches, motos y furgonetas industriales). «¿No son todos estos suficientes motivos para quedarse aquí?», preguntó el abogado del empresario a la Sala intentando rebatir el argumento de la Fiscalía –que sigue apreciando riesgo de fuga y de reiteración delictiva y que ayer volvió a rechazar que salga en libertad– sobre la falta de arraigo de Sandro Rosell en España.

El abogado del ex mandatario culé aportó además a la Audiencia un certificado remitido el pasado miércoles por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) con el que el secretario general de la institución, Walter Feldman, según expuso al tribunal, la institución asegura no sentirse perjudicada por ese supuesto blanqueo de 15 millones de euros (el expresidente de la CBF Ricardo Teixeira se habría embolsado, según la Fiscalía, otros 8,3 millones), por lo que rehusaría personarse en el procedimiento como acusación para resarcirse de un presumible daño económico para la entidad. Para la defensa de Rosell, sin la existencia de un perjudicado, no puede imputarse a su cliente un delito de apropiación indebida. Además, insistió Molins, el delito de corrupción entre particulares «no es punible en Brasil», por lo que no puede considerarse como delito precedente del hipotético blanqueo. El letrado negó además que se cometiera un delito de malversación, porque la CBF «no es una entidad de carácter público ni recibe fondos públicos».

La defensa de Rosell mantuvo que es «imposible» que su cliente liderase una organización criminal para blanquear. Si el ex presidente culé era el jefe, se preguntó el letrado, «¿cómo es posible que quien se llevara más dinero fuera el señor Teixeira?».

Molins insistió a los magistrados en que las cantidades que cobró Rosell en Andorra fueron comisiones legales por su labor de intermediación, que permitió a la Confederación Brasileña doblar sus ingresos por derechos audiovisuales de partidos amistosos.

El fiscal Vicente González Mota, sin embargo, pidió a la Sala que Rosell siga en prisión por riesgo de fuga, dado que mantiene que realiza el grueso de su actividad profesional fuera de España y dispone de cuentas y sociedades «off shore» en el extranjero, por lo que podría huir «a un buen número de países». Además, sigue advirtiendo riesgo de que vuelva a delinquir si sale libre.