La fuerza del campeón

Griezmann y Mbappé han liderado el ataque de Francia en el Mundial. «Todavía no sabemos qué significa esto», dice Antoine

Pogba, Griezmann y Mbappé celebran el triunfo señalando el gallo del escudo
Pogba, Griezmann y Mbappé celebran el triunfo señalando el gallo del escudo

Griezmann y Mbappé han liderado el ataque de Francia en el Mundial. «Todavía no sabemos qué significa esto», dice Antoine.

Sólo Pelé marcó en la final de un Mundial siendo más joven que él. Las comparaciones para Kylian Mbappé son así, no vale cualquiera. Es también el tercer futbolista más joven en jugar una final –Bergomi se coló entre O Rei y él en el 82–, y aún no había nacido cuando Francia ganó su anterior Mundial. Recibió el premio al mejor jugador joven del torneo, pero podía haber peleado por el Balón de Oro del campeonato porque juega como si fuera mayor. Mucho mayor. Mbappé es el jugador que hace que Francia se sienta segura sin tener la pelota. Acelera y su equipo ya se siente en ventaja. «Estoy muy feliz. El camino era largo, pero valió la pena. Estamos orgullosos de hacer felices a los franceses. Tuvimos este papel, olvidaron todos sus problemas. Jugamos para ese tipo de cosas», reconocía después del encuentro.

Mbappé es la prisa y Griezmann es el toque en la selección francesa, que ha vivido de su precisión en el golpeo a balón parado. «Este título va para todos los colchoneros», decía después de ser elegido el mejor jugador de la final. El «7» de Francia y del Atlético fue protagonista desde antes de que empezara el Mundial. La incertidumbre sobre su futuro y el «número» que montó para hacerlo público en un documental no gustaron a Deschamps, aunque el técnico no se lo tuvo en cuenta. Ha sido titular en todos los partidos y su seleccionador ha buscado que se sintiera a gusto. Mejor con un «9» fijo, como Giroud, que sin él y se marcha del Mundial con cuatro goles, tres de ellos de penalti, el último en la final. «Pensé en tirarlo a lo Panenka, como Zidane, pero preferí asegurar», confesó después, en medio de la locura por el éxito: «¡No sé ni dónde estoy, pero soy muy feliz». «Todavía no sabemos qué significa todo esto, pero ganar un Mundial es algo gigante. Me siento muy orgulloso de los jugadores, del entrenador, del cuerpo técnico y del resto del equipo. Somos un grupo unido y nuestra fuerza es increíble. Hoy hicimos historia», decía.

Griezmann ha conseguido dar la vuelta a lo ocurrido hace dos años, cuando perdió la final de la Liga de Campeones y la Eurocopa. Este año ha ganado la Liga Europa y ha marcado en las dos finales. Es uno de los grandes.