Atlético de Madrid

Drama en el Atlético: pierde en casa contra el colista Levante (0-1)

Mal partido de los de Simeone, que tenían una oportunidad de volver a los puestos de Champions y se pegan un tiro en el pie. Esta vez no hubo remontada heroica

Ángel Correa se lamenta en el suelo tras fallar una ocasión en la derrota del Atlético ante el Levante en el Wanda Metropolitano
Ángel Correa se lamenta en el suelo tras fallar una ocasión en la derrota del Atlético ante el Levante en el Wanda Metropolitano FOTO: Zipi Aragón EFE

Ni la épica salvó al Atlético del drama de perder en el Metropolitano ante el colista Levante, que se ganó a pulso conseguir en un escenario tan grande su segunda victoria en 24 partidos. Un bofetón brutal para los rojiblancos, que esta vez no pudieron darle la vuelta a su destino en los últimos minutos, como habían hecho ante el Valencia y el Getafe. Aquellos días tampoco se vio a un gran Atlético, pero todo quedó tapado por la alegría de la victoria. Ante el Levante el resultado no pudo tapar la realidad: que el proyecto del Cholo no se reconoce a sí mismo.

Tenía el Atlético una buena oportunidad para sacar al Barcelona de los puestos de Champions con este partido aplazado que tenia pendiente. Pero desde el principio se intuyó que la tarde fácil que algunos podían esperar no iba a suceder. No hay días tranquilos para este equipo, vulnerable atrás y bastante seco en cuanto a ideas ofensivas. El rival era y sigue siendo el colista, que sólo había podido ganar un partido al Mallorca y tira más de orgullo que de posibilidades reales de salvación. Pero los azulgrana se plantaron en el Metropolitano y fueron mejores que el Atlético en muchos momentos. Mostraban más intensidad y ganaban los duelos, mientras el equipo local repetía errores.

Oblak sí apareció en plan salvador, como en sus mejores tiempos, para evitar que al descanso ganara el Levante con un gol de De Frutos. Se plantó ante el portero el delantero levantinista, pero se encontró con el muro que solía ser el esloveno. Era sólo un espejismo, porque en el gol que decidió el choque dejó libre su palo y por allí colocó Melero la pelota para adelantar al Levante.

No estuvo bien Oblak en esa jugada y no estuvo bien casi nadie en el Atlético, derrotado merecidamente ante el último de la fila. Simeone rebuscó y rebuscó en el banquillo y puso en el campo toda la dinamita. Juntó a Correa con Joao Félix y Luis Suárez, en busca de darle la vuelta a lo que ya se había complicado mucho. Tensión, pitos de la grada y mucha precipitación en ataque, tanta que casi no chutó entre los tres palos el vigente campeón de Liga. Correa sí marcó un golazo de chilena que parecía dar paso a la remontada ya en el descuento, lo malo es que la jugada ya estaba anulada por una falta previa.

Simeone se suele ir al vestuario corriendo después de las remontadas heroicas, pero esta vez se fue andando despacio, con las manos en los bolsillos y mirando al suelo. Pensando en qué le pasa a este Atlético, que no se reconoce.