Tiago y Carvalho: «viejos rockeros» arrepentidos

Ricardo Carvalho, central portugués de 36 años

El centrocampista del Atlético y el central del Mónaco abandonaron la selección portuguesa por divergencias con el entonces técnico Paulo Bento.

Tiago Mendes, medio del Atlético de Madrid, y de Ricardo Carvalho, central del Mónaco, son dos ‘viejos rockeros’ que coinciden en arrepentirse por las actitudes que les apartaron de la selección de Portugal durante más de tres años.

Tiago, de 33 años, y Carvalho, de 36, son dos notables jugadores con una vasta experiencia en grandes torneos internacionales a los que el paso de los años aún no ha hecho mella, pero cuya relación con el combinado nacional estaba rota desde el 2011 por motivos diferentes.

En Óbidos, una pequeña villa medieval a 80 kilómetros de Lisboa donde se concentra Portugal, los dos convergieron en asumir su arrepentimiento y en el sentimiento de “debutantes” que les despertó la llamada del nuevo seleccionador, Fernando Santos, sustituto de Paulo Bento (2010-2014).

El de Carvalho fue, quizá, el regreso más inesperado, tanto por su edad (36 años), como por la gravedad del incidente que provocó.

En agosto del 2011, el entonces central del Real Madrid abandonó sin dar explicaciones la concentración de Portugal por haberse sentido menospreciado por Bento, que había escogido para el equipo teóricamente titular al convaleciente Pepe.

La espantada, para la que utilizó el coche de su colega Fábio Coentrao, acarreó un fuerte castigo de Bento, que decidió no convocar nunca más a un defensa al que tildó de “mercenario”.

“Formalmente tal vez no lo haya hecho, pero puedo hacerlo ahora: pido perdón a todo el mundo (...) Pero realmente el que salió más perjudicado fui yo mismo, que no pude estar aquí como quería”, declaró hoy Carvalho, quien lamentó la forma impulsiva con la que entonces actuó.

La caída de Bento, precipitada por la inesperada derrota casera ante Albania (0-1) en septiembre y alimentada por el decepcionante Mundial de Brasil, y posterior llegada de Fernando Santos le abrió las puertas de un combinado que ha representado en 75 ocasiones.

“Estoy aquí como si fuese la primera vez. Mi objetivo siempre fue jugar en mi club y continuar siendo convocado por la selección, por eso estoy aquí con mucho gusto”, comentó el defensa, de voz suave y gestos medidos.

A la reincorporación de uno de los centrales más prestigiosos de la década de los 2000, se unió la de Tiago, un medio centro que atraviesa su segunda juventud al mando del Atlético de Madrid, con el que se consagró campeón de España este año.

“Me siento como un niño que llega aquí por primera vez”, anotó este lunes desde Óbidos el centrocampista, cuyo abandono de la selección fue mucho menos polémico que el de Carvalho.

En un fax enviado a la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) en enero del 2011, Tiago presentó su renuncia al entonces seleccionador Paulo Bento por motivos personales y para dar paso a “nuevos valores”.

Aunque se insinuó disponible para volver los meses previos al Mundial, Bento, con fama de ser frontal y honesto, no lo tuvo en cuenta por considerar injusto llamar a alguien que no había participado por decisión propia en la fase de clasificación.

“Sentía que no podía aportar nada a la selección, me sentía en bajo (...) Ahora siento precisamente lo contrario, siento una alegría inmensa por jugar al fútbol y lo más bonito para un jugador es representara su selección”, juzgó, al tiempo que reconoció sentirse “arrepentido” por haber mandado ese fax.

Tiago, con 58 partidos internacionales, y Carvalho, con 75, acumulan una notable hoja de servicios tanto a nivel de selección -ambos estuvieron en el cuarto puesto del Mundial de Alemania en el 2006-, como al de clubes.

El centrocampista suma una Liga inglesa con el Chelsea, dos francesas con el Olympique de Lyon y una española con el Atlético.

Carvalho, que compartió vestuario con Tiago una temporada en el Chelsea, ostenta tres Ligas con el propio Chelsea, otras tres con el Oporto y otra con el Real Madrid.

Con el Oporto ganó además la Copa de la UEFA en el 2003 y la Liga de Campeones en el 2004.

Ambos deberán probar su fiabilidad en el amistoso ante Francia (11 de octubre) y, sobre todo, en el choque valedero al Euro 2016 ante Dinamarca (14). (Efe)