MENÚ
domingo 22 septiembre 2019
05:29
Actualizado

Higuita, el último talento del ciclismo colombiano

  • Sergio Higuita, en el podio como ganador en Becerril
    Sergio Higuita, en el podio como ganador en Becerril /

    Javier Lizón / EFE FOTOS

Becerril de la Sierra.

Tiempo de lectura 4 min.

13 de septiembre de 2019. 00:16h

Comentada
Domingo García Becerril de la Sierra. 13/9/2019

"Resiliencia" es la palabra que utiliza Sergio Higuita para definir su carrera. "Hay que intentar perseverar, pasar los momentos malos porque pueden venir los buenos", dice el ciclista colombiano, ganador de la etapa que acababa en Becerril de la Sierra. Higuita se crió en Medellín, en el barrio de Castilla, una zona humilde donde comenzó a dar pedales de la mano de Luis Fernando Saldarriaga, el más reputado descubridor de ciclistas en Colombia. "Me inculcó que hay que sufrir, ser perseverantes, que si a uno le duelen las piernas a los otros también. Hay que tener mucha disciplina. Ahora puedo sacar a relucir esa mentalidad que él me dejó", explica.

Saldarriaga siempre confió en él. "Me dio la oportunidad de venir a Europa con Manzana Postobón de aprender del ciclismo europeo. Tiene experiencia con corredores como Chaves, Atapuma, Henao... Me llevó por ese proceso. Siempre estuve de la mano de él y fue bueno para mí porque ahora soy Pro Tour", reconoce. Higuita es un chico de 22 años agradecido y generoso, dos condiciones que se mezclan en su paso por la Fundación Euskadi, donde corrió cedido en el comienzo de temporada.

"Me preparé muy duro cuando estaba en Fundación Euskadi. Todo el equipo me apoyó en Andalucía, en Valencia... Cuando tuve ese segundo lugar en Andalucía con el Euskadi supe que tenía capacidad para ganar una etapa en una grande. La gente que tengo en mi medio cree en mí, me motiva. Igual Jorge Azanza y toda la parte de Euskadi, Jesús [Ezkurdia], los compañeros, dicen que tengo condiciones para ganar", confiesa. Y su victoria en la Vuelta lo confirma.

Higuita recuerda con cariño su paso por la Fundación Euskadi, que le permitió devolver toda la generosidad que recibió cuando era niño. Su familia no tenía los medios para comprarle los materiales que necesitaba para montar en bici. Pudo tenerlos gracias a la solidaridad del barrio. Y él no lo olvida. Por eso envió al Club Nueva Generación, donde comenzó, equipaciones del equipo vasco para que a ningún niño le faltara de nada.

Sergio, o René, como le llaman en el barrio por el famoso portero de la selección colombiana en los años 90, ha conseguido la mayor victoria de su vida, pero no quiere acaparar el mérito. Prefiere compartirlo con Juanma Gárate, su director en el Education First. "Me dijo que podía ganar la etapa faltando cinco kilómetros. El director fue el que me mantuvo combativo porque venía de mucho desgaste. Me decía que se podía, que tenía que coronar en el puerto con cuarenta segundos o un minuto", confiesa.

Pero le había dicho más cosas antes de la etapa. "Hoy puede ser el día que te cambie la vida", le dijo Gárate por la mañana. Y se la ha cambiado. Ahora tiene una victoria en una grande, un triunfo que quedaba muy lejos cuando practicaba en el velódromo siendo niño. "Efraín Domínguez fue mi primer profesor en la pista. Aprendí a esprintar, a demarrar. Trabajé la velocidad, me pulí", asegura. Es capaz de hacer más cosas que escalar montañas. Es el nuevo talento del ciclismo colombiano, que no se acaba en Egan Bernal o en Iván Ramiro Sosa.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs