Marc choca con otro genio

Valentino Rossi celebra su victoria en el Gran Premio de Argentina de MotoGP
Valentino Rossi celebra su victoria en el Gran Premio de Argentina de MotoGP

Magistral remontada de Rossi, con dos toques y caída de Márquez incluidos.

El paisaje en MotoGP ha cambiado definitivamente y toda la culpa la tiene Valentino Rossi. Ha vuelto a lo más alto con la intención de quedarse para toda la temporada, porque sus 36 años no le han hecho perder magia, talento ni valentía. En Argentina todo parecía dispuesto para que Márquez ganase con mucha autoridad y se pusiese otra vez en el que casi siempre ha sido su sitio: el liderato. La realidad terminó siendo muy distinta y fue cambiando según pasaban las vueltas. El guión no dio un momento para el respiro con un final emocionante, propio de los grandes días.

Dos veces se tocaron Rossi y Marc cuando sus motos se encontraron a falta de un par de vueltas para la meta. El español estaba detrás y se fue al suelo en un incidente que Dirección de Carrera investigó de forma automática para dejarlo en un simple lance sin culpables. El sitio y la delantera eran de Valentino, que dio su versión. «Cuando me puse delante sabía que él iba a intentar algo, pero no tanto. Siento su caída, espero que esté bien», afirmaba el italiano en medio de su alegría. Marc se tomó su tiempo antes de hablar. Primero fue a la clínica móvil por una abrasión en el costado y de paso calmó la tensión del momento para estar tranquilo ante los micrófonos. «Después de la caída tuve la típica rabia interior, pero una vez pasado ya lo vas entendiendo. Ya estoy pensando en Jerez. Valentino ha sido un héroe para mí, un referente, y en cada carrera se aprenden cosas. Lo dejaría en un lance de carrera. Siempre quieres estar delante un poquito más, pero también se aprenden cosas», explicaba con cierta ironía, como si no tuviera nada claro que la culpa hubiera sido toda suya. Rossi se las sabe todas y Marc lo comprobó ayer.

«Il dottore» decía el jueves que cuando él empezó todo era en blanco y negro, pero ha sabido reciclarse. Su pilotaje es en color y en HD, lo mismo que su privilegiada cabeza para ir rápido en moto. «Vale» eligió el neumático más duro detrás, en lo que fue el comienzo de su lección. La goma elegida por Márquez era un poco más blanda, con mejor rendimiento al principio y más problemas en la parte final. Hasta 4,1 segundos de ventaja tuvo el español después de 11 vueltas. Los demás ni pensaban en seguirlo, pero Valentino confiaba en su plan. Adelantó a Lorenzo, a Crutchlow y a Dovizioso, para después ponerse a hacer cuentas. Su moto iba mejor a medida que pasaban los kilómetros, y a base de vueltas rápidas fue mordiendo la ventaja de su rival. En 12 giros dejó los 4 segundos en 0.144, lo que dio paso a la escena final del thriller.

A falta de menos de dos vueltas llegó el choque entre los únicos candidatos al título ahora mismo, y en el cuerpo a cuerpo tampoco la suerte estuvo del lado de Marc. Él es un funambulista experto en salirse con la suya en estas situaciones, pero se encontró con otro genio (Rossi), tan acostumbrado como su sucesor a que siempre sea el otro el que salga peor parado. Esta vez Marc acabó en el suelo, con cero puntos y a 30 del liderato. Lorenzo acabó en un quinto puesto que no se corresponde con su calidad. Necesita reaccionar ya para poder engancharse al Mundial. Queda mucho y, por lo visto, será apasionante.