Una cuestión de fe

El Real Madrid, partido por las bajas, tiene que marcar al menos dos goles hoy en Balaídos para clasificarse a la siguiente ronda

Danilo, con el balón, frente a Lucas Silva, Ronaldo y otros futbolistas en el entrenamiento de ayer
Danilo, con el balón, frente a Lucas Silva, Ronaldo y otros futbolistas en el entrenamiento de ayer

El Real Madrid, partido por las bajas, tiene que marcar al menos dos goles hoy en Balaídos para clasificarse a la siguiente ronda

El Real Madrid tiene que marcar dos goles, por lo menos, en Vigo. El Celta sólo ha perdido un partido este año: el pasado fin de semana, cuando descansaron casi todos los suplentes para llegar frescos al choque de hoy. Al Madrid le faltan: Bale, Modric, Marcelo, Carvajal, James, Pepe y también Varane. Hoy, además, van a tener que jugar o Danilo, superado por la presión; o Coentrao, el futbolista de campo con menos minutos; o Achraf, un chico de la cantera. Se le puede poner más complicado al conjunto de Zidane, aunque no es fácil imaginarlo.

Casi todo está en contra del Madrid: el nivel del rival, el resultado de la ida y las circunstancias, es decir las lesiones, que parten al líder de la Liga. «Sabemos la dificultad del partido tras perder la ida, pero no va a cambiar nada. Lo bueno es que podemos cambiar lo que pasó en la ida. Sabemos que tenemos un partido muy bonito para jugar y complicado», explicaba ayer Zidane. Después del partido contra el Málaga, por primera vez desde que está en el banquillo del Real Madrid, se le vio agobiado por los problemas que tenía encima, por la dificultad de dibujar al equipo más competitivo posible para el encuentro de hoy. Pero según se ha ido acercando el choque, el francés ha querido cambiar su ánimo, el del vestuario, también el de la afición, algo de morros por los últimos resultados. «Dije al final del partido que estaba preocupado, sobre todo porque no me gusta ver a un jugador lesionado y triste. Hoy estamos todos y vamos a contar con todos». Todos es la palabra. El entrenador necesita que la fe se contagie. «¡Queremos las semis! Toca remontada», escribía Sergio Ramos en Twitter, y lo acompañaba de un vídeo del entrenamiento de ayer, en el que marcaba dos goles, lo que le daría el pase al Madrid.

Zidane se ha enfrentado a partidos más tensos, más importantes o en los que se jugaba más en este año y poco que lleva en el banquillo. Ha tenido que remontar dos goles en contra, como cuando volvió de Wolfsburgo, en la Champions, con un 2-0 en contra y ganó 3-0. Pero pocas veces o ninguna ha tenido que plantear un encuentro con tantas cosas en contra y en el que no está nada claro qué equipo puede presentar. «Vamos a jugar todo lo que tenemos por delante y no vamos a tirar nada de nada. Es una competición más. No vamos a cambiar nada por las lesiones. Van a jugar otros y lo van a intentar hacer bien. Estoy seguro de que lo van a hacer bien», explicaba ayer el entrenador.

No suele dar pistas Zidane acerca de las alineaciones, pero la de esta noche es más misteriosa que nunca: en defensa, está por ver que se fíe de Danilo o de Coentrao, los dos futbolistas más desenganchados de la plantilla, pero sería una apuesta la aparición de Achraf en el once, pasando por delante de los dos jugadores de la primera plantilla. Y en ataque, la duda está en saber si apuesta por ir a por el partido o asegurarse no recibir un gol que acabe con la esperanza. Es eso lo que sostiene al Madrid en esta eliminatoria.