El BCE pide a sus empleados que teletrabajen por culpa del coronavirus

La entidad suspende los viajes de trabajo a las áreas afectadas y recomienda a su personal que evite los desplazamientos privados innecesarios

Lagarde (BCE): la política monetaria seguirá apoyando economía de la eurozona
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, asiste este lunes en el Parlamento Europeo, en Bruselas (Bélgica)STEPHANIE LECOCQEFE

Los efectos del coronavirus y las zonas contagiadas por este brote son algunos de los motivos por los que el Banco Central Europeo (BCE) ha solicitado a su personal, en el caso de haber viajado al norte de Italia u otras regiones afectadas, que teletrabaje durante dos semanas. Igualmente, la entidad con sede en Fráncfort ha suspendido los viajes de trabajo a las áreas afectadas y ha recomendado a su personal que evite realizar desplazamientos privados que no sean de primera necesidad. No solo eso, sino que también ha cancelado todos los grupos de visitas al BCE que estén formados por ciudadanos procedentes de las áreas contagiadas por el brote vírico. Este paquete de anuncios por parte del Banco Central Europeo se enmarca en la cascada de casos que se han descubierto en los últimos días y que ya no solo afectan a China, sino que han cruzado varias fronteras europeas, siendo España el último territorio alcanzado por el Covid-19.

Pionero en esta medida fue el Parlamento Europeo, que solicitó a su personal que trabajara desde casa si había viajado a las regiones italianas afectadas en las últimas dos semanas. La entidad también ha pedido a los trabajadores que no presenten síntomas y no crean haber estado en contacto con alguien infectado que se “confinen voluntariamente en sus casas y soliciten trabajar a distancia durante catorce días”, el periodo que dura la cuarentena del brote. Si pasado este tiempo no presentan síntomas, pueden volver al trabajo siempre y cuando tengan el visto bueno por parte de su médico de cabecera. Para quienes sí tengan algún síntoma o hayan estado en contacto con un contagiado, el Parlamento insta a buscar urgentemente asistencia médica y no regresar hasta que el médico haya dado luz verde. La Eurocámara también recomienda a estas personas que hayan visitado regiones afectadas que vigilen su salud y examinen su temperatura corporal dos veces al día durante dos semanas.

Este brote, al que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aun no ha calificado de “pandemia”, ha repercutido en las economías de varios países de la Unión Europea, China y, por consiguiente, de Estados Unidos. En vistas de algunos expertos, “es difícil cuantificar el coste que pueda tener para los gobiernos gestionar una crisis sanitaria de este tipo”, señala Juan Carlos Higueras, profesor de EAE Business School. A su juicio, las medidas que son imprescindibles poner en marcha tienen que ver con una fuerte y convincente comunicación institucional y una presencia activa de los principales políticos, de la mano de las autoridades sanitarias, para dar información transparente y confianza, y así evitar que los rumores o la incertidumbre aumenten el miedo", concreta Higueras.

Pese a que Italia ha sido el centro europeo más afectado, la llegada del Covid-19 a España refleja lo que señala Higueras, que “todos los agentes están relacionados”. El Parlamento Europeo, la Comisión y ahora el Banco Central han optado por el teletrabajo, sin embargo, las empresas que normalmente importan productos desde China con el fin de fabricar en territorio Europeo pueden sufrir “riesgo de desabastecimiento”, subraya el experto. El tema más preocupante, a todos los niveles, y que “podría caer en picado si tuviésemos una pandemia, algo poco probable hasta el momento, es el turismo”. No obstante, la mejor medida de apoyo, advierte el experto, es “enviar mensajes institucionales para calmar a la población y evitar que se colapse la economía”, concluye.