Telefónica y Liberty sellan la fusión de sus filiales y crean un gigante en Reino Unido

La española, que ganó 406 millones en el primer trimestre, recibirá 6.500 millones y controlará el 50% de la nueva compañía. Es la mayor operación corporativa en el mundo desde el inicio de la crisis del coronavirus

Telefónica y Liberty Global han anunciado un acuerdo para crear la que será la empresa líder de telecomunicaciones en Reino Unido. El nuevo gigante, surgido tras la fusión de sus respectivas filiales británicas O2 y Virgin Media, nace para desbancar el histórico liderazgo de British Telecom y dará lugar a una nueva compañía valorada en 27.400 millones de euros y con la mayor cuota del mercado británico. En virtud de esta operación, Telefónica recibirá unos 6.500 millones de euros y controlará el 50% de la nueva firma, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Se trata de la operación corporativa de mayor envergadura en todo el mundo desde que se desatase la crisis del coronavirus, que dará lugar a un proveedor integrado de telecomunicaciones en el Reino Unido que será líder en ultra banda ancha con más de 46 millones de suscriptores de vídeo, banda ancha y conectividad móvil y unos ingresos de aproximadamente 11.000 millones de libras (unos 12.500 millones de euros).

Según señaló la empresa española, "la combinación de ambas compañías dará lugar a un proveedor integrado de servicios fijos y móviles más fuerte en el mercado británico, que se beneficiará de la escala y experiencia complementaria con la que cuentan ambos socios, que proporcionará a la joint venture un conjunto de servicios, tras el cierre de la operación. El objetivo es impulsar la expansión de la red de alta velocidad de Virgin Media y el despliegue de red 5G de O2, en beneficio de clientes, empresas privadas y el sector público. “La nueva plataforma, totalmente convergente, pondrá al cliente en el centro de su estrategia y contará con la escala necesaria para innovar en un entorno digital cambiante”, invirtiendo 10.000 millones de libras (11.500 millones de euros) en el Reino Unido durante los próximos cinco años. Se prevé que genere “sustanciales sinergias”, valoradas en 6.200 millones de libras (7.000 millones de euos), en términos de valor actual neto y excluyendo los costes de integración.

El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, señaló sobre la fusión que "combinar O2, operador móvil número uno del mercado del Reino Unido, con la red de banda ancha de alta capacidad y los servicios de entretenimiento de Virgin Media supone un punto de inflexión en el mercado británico, en un momento en que la demanda de conectividad nunca ha sido tan alta ni tan crítica. Estamos creando un competidor fuerte, con una escala significativa y con fuerza financiera para invertir en infraestructuras digitales en Reino Unido, ofrecer más opciones y aportar un mayor valor a millones de consumidores, empresas y clientes del sector público. Hoy se crea un operador líder convergente en Reino Unido, lo que es motivo de orgullo para ambos socios”. Se espera el cierre de la operación hacia mediados de 2021. En cualquier caso, la operación está sujeta a las correspondientes aprobaciones regulatorias, a la ejecución de las mencionadas recapitalizaciones, así como a otras condiciones de cierre habituales en este tipo de operaciones.

En declaraciones al programa “Más de uno”, de Onda Cero, Álvarez-Pallete ha explicado que se trata de la mayor operación corporativa que ha hecho Telefónica en su historia. Además, ha asegurado que se ha tratado de un verdadero reto por la forma y las circunstancias en que se ha hecho, con la mayoría de la compañía trabajando en remoto por el coronavirus. “Esto demuestra que, a pesar de las situaciones, se pueden seguir creando proyectos muy atractivos”, ha añadido. La operación, ha añadido, permitirá a Telefónica conseguir liquidez, rebajar la deuda y crear valor en un mercado clave como es el Reino Unido replicando un modelo de éxito como es el de España.

Resultados

Telefónica presentó hoy también sus resultados del primer trimestre, en el que ganó 406 millones de euros. Esto supone un descenso del 56% respecto a los 926 millones de beneficio del mismo periodo del año pasado. En un contexto de fuerte crisis económica mundial a causa de la pandemia del coronavirus, la operadora rebaja sus previsiones pero mantiene el dividendo para sus accionistas. “Debido a los cambios significativos que se han producido en el escenario sobre el que estaban construidos los objetivos financieros y en el contexto general así como al alto nivel de incertidumbre actual, se abandonan los objetivos financieros fijados para el 2020”, señala la compañía.

Respecto a la retribución a los inversores, apunta que "la confianza en la flexibilidad de nuestro modelo de negocio en el presente contexto, junto con la sólida posición de liquidez y la esperada resistencia del comportamiento del negocio, nos permite confirmar el dividendo anunciado para 2020 de 0,4 euros por acción. Se propondrá a la Junta de Accionistas que el pago del segundo tramo del dividendo de 2019 (0,2 euros, que se pagará en junio 2020) y el primer tramo del dividendo de 2020 (0,2 euros, que se pagará en diciembre 2020) se haga mediante la modalidad de dividendo flexible voluntario (“voluntary scrip dividend”). El segundo tramo del dividendo de 2020 (0,2 euros) se pagará en junio 2021.

Telefónica España

La deuda neta de Telefónica se reduce un 5,3% interanual, hasta los 38.223 millones de euros al cierre de marzo. Los ingresos alcanzaron los 11.366 millones de euros, lo que supone un descenso interanual del 5,1%. Respecto a España, señala que posee “la mejor red de fibra de Europa”, con 23,4 millones de conexiones que “garantizan la comunicación estable y segura”. Los clientes convergentes (4,8 millones) se mantienen estables, y crecen un 17% los de fibra “premium”. Los ingresos de la filial española en el primer trimestre fueron de 3.078 millones de euros.

Sobre el impacto de la crisis sanitaria, Álvarez-Pallete señaló que "la crisis del Covid-19 ha afectado profundamente a las sociedades en las que operamos. La misión de Telefónica de hacer nuestro mundo más humano, conectando la vida de las personas ha cobrado más relevancia que nunca. En una situación extraordinaria y totalmente inesperada, las redes de telecomunicaciones se han convertido en esenciales. Nuestra prioridad durante esta emergencia social han sido las personas: proteger la salud de nuestros equipos (con el 95% de la plantilla teletrabajando) y a la vez garantizar la conectividad para las personas, los negocios, las administraciones públicas y en definitiva para la sociedad.

Señala en este sentido que “Telefónica no es inmune a esta crisis, pero es resistente. En lo relativo a nuestros resultados, la crisis ha tenido un impacto limitado en el primer trimestre. Nuestros cuatro mercados clave se han comportado bien en un entorno único y desafiante. Los menores ingresos de partidas como roaming, prepago y de empresa se han visto parcialmente compensados por los menores costes comerciales y una menor tasa de abandono de clientes. Es pronto para poder valorar el alcance de los efectos de la pandemia, pero contamos con varias palancas para mitigar potenciales impactos negativos. Por un lado, continuaremos gestionando la inversión y los costes, centrándonos en la estabilidad del flujo de caja operativo. Contamos asimismo con un balance sólido y con una fuerte posición de liquidez”. Telefónica ha implementado un conjunto de medidas destinadas a apoyar a sus distintos grupos de interés en su lucha contra los efectos de la pandemia. La compañía ha colaborado activamente con las autoridades e instituciones sociales y sanitarias y ha activado planes de protección y apoyo a empleados, clientes y proveedores.