Coronavirus

“Se ha estigmatizado de forma injusta al transporte público. Es tan seguro ir en autobús como al súper”

Valentín Alonso, director general de Avanza, pide al Gobierno que lance un mensaje contundente para recuperar la confianza de los pasajeros. También advierte de que o llegan fondos rápido, o muchas empresas el sector caerán

Valentín Alonso, director general de Avanza
Valentín Alonso, director general de AvanzaLa Razon

Evitar el transporte público fue una de las primeras directrices del Gobierno para frenar la propagación del coronavirus. El coche y la bicicleta van a tener, según el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, un papel clave en el futuro de la movilidad urbana. Y entre tanto mensaje destinado a reducir la movilidad y proclamando las bondades del transporte individual, el colectivo ha quedado herido de gravedad. “Se ha estigmatizado mucho al transporte público”, asegura Valentín Alonso, director general de Avanza, que ha sufrido en sus carnes el derrumbe de viajeros de autobús, metro y tranvía por el confinamiento. “El desplome fue casi inmediato desde el 9 de marzo -día que Pedro Sánchez decretó el estado de alarma que entró en vigor el día 11- en todos los negocios”, explica Alonso.

Los mensajes del Gobierno han metido el miedo en el cuerpo a los usuarios, temerosos aún de usar trenes o autobuses en sus desplazamientos. “El viajero duda de si es seguro para su salud desplazarse en ellos”, lamenta Valentín, que asegura que es prioritario devolver la confianza a los ciudadanos. “Si montas en un autobús, no tienes más riesgo de contagio que si vas al supermercado”, asegura. Por eso, explica, es fundamental que el Gobierno lance un mensaje simple y contundente: si se aplican los protocolos de seguridad y limpieza, el transporte colectivo es seguro. Una petición que le hicieron llegar ayer mismo los responsables de la patronal de los autobuses, Confebus. Su presidente, Rafael Barbadillo, pidió al ministro Ábalos que la administración lance un plan de comunicación para poner en valor y recuperar la confianza de los viajeros en torno al transporte público como una forma segura de viajar.

Protocolos certificados

En el caso concreto de Avanza, la compañía también ha tomado medidas para reinstaurar esa confianza al haber logrado, junto a Alsa, que Aenor certifique que se trata de los primeros operadores de transporte de viajeros por carretera certificados por Aenor en buenas prácticas contra el COVID-19. El protocolo de Avanza se basa en tres pilares: desinfección nocturna de vehículos e instalaciones -la continua no es viable, asegura Alonso-; protección del trabajador con mascarillas u otros sistemas como mamparas; y planes precisos de contingencia para actuar en caso de detección de un contagio.

Recuperar la confianza de los viajeros es fundamental para que la demanda vuelva. Los viajeros están regresando a los autobuses o los trenes, “pero muy despacio”, asegura el directivo de Avanza. Su previsión es que la demanda se recupere “poco a poco”. Y por eso, añade, las compañías del sector necesitan ayuda financiera ya. “El problema es que durante tres meses no hemos tenido casi ingresos. Y ahora mismo necesitamos compensaciones para tapar ese agujero que todas tenemos porque, aunque hemos recurrido a los créditos del ICO, con eso no llega”, explica. Según Confebus, las pérdidas de facturación del sector del autobús se estiman en 1.500 millones de euros hasta el mes de junio. Y seguirán en aumento porque, según la patronal, la demanda no se recuperará hasta 2022. En esta tesitura, “o llegan las ayudas ya, o cerramos, porque todas estamos al borde del colapso”, advierte Alonso. Confebus asegura que, o se prolongan los ERTEs hasta el 31 de diciembre de 2021, o se destruirán 30.000 empleos y desaparecerán más de 1.000 empresas del sector.

De momento, lo que Transportes ofrece al sector son promesas. El ministerio aseguró ayer a Confebus que va a proponer la inclusión del sector en la prolongación de los ERTEs por fuerza mayor. También se ha mostrado partidario de desplegar una campaña de imagen y concienciación tendente a recuperar la confianza de los usuarios en la seguridad de este modo. Pero en relación con las necesidades acuciante de liquidez del sector, Ábalos defendió que el ministerio ha peleado por el fondo de 800 millones de euros -aún pendiente de aprobación- para compensar las obligaciones de servicio público del transporte público de titularidad autonómica y aseguró que Hacienda está trabajando en medidas similares para el transporte urbano. También añadió que su Departamento está trabajando para articular mecanismos que compensen las pérdidas en las que han incurrido los servicios de transporte público de titularidad estatal y que van a solicitar vincular las necesidades de liquidez del transporte discrecional y turístico al Plan de Recuperación del Turismo. Igualmente, explicó que están trabajando en una nueva línea del ICO para el sector, y, con la ministra de Economía, en el aplazamiento de las cuotas de renting y leasing de los vehículos.