Las 10 claves de la fusión de Bankia y CaixaBank

CaixaBank y Bankia, tercera y cuarta entidad por tamaño, formarían el primer banco español, con un valor de 650.000 millones de euros

Al filo de la medianoche del jueves saltaba la bomba: Bankia y CaixaBank negocian una posible fusión, extremo que fue confirmado por ambas entidades en sendas comunicaciones a la Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMV). El fin de la operación podría anunciarse en las próximas semanas. Estas son las diez claves de una fusión de récord.

1. Esta será la fusión más importante del sector bancario español. CaixaBank y Bankia, tercera y cuarta entidad por tamaño, formarían un grupo con activos por importe de 650.000 millones de euros, unas 6.600 sucursales (4.400 la entidad de origen catalán y más de 2.200 la entidad nacionalizada) y una plantilla conjunta superior a los 51.000 empleados (casi 35.600 CaixaBank y unos 16.000 Bankia), lo que propiciaría significativas sinergias.

2. La presidencia de la nueva entidad financiera quedaría en manos del actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, pero su presidencia sería no ejecutiva. Por su parte, Gonzalo Gortázar, actual consejero delegado de la entidad catalana, desempeñará el mismo cargo en el banco resultante tras la fusión, como CEO plenipotenciario. Este reparto en la cúpula del nuevo banco supondría, con toda probabilidad, la salida del actual presidente de Caixabank, Jordi Gual, según han detallado fuentes consultadas. Caixabank y Bankia sopesan convocar sus consejos de administración este mes de septiembre. Con su aprobación se lanzaría todo el proceso y podrían convocarse las juntas de accionistas probablemente en otoño, donde el FROB tendría que dar su autorización formal. La intención es tener ultimada su fusión antes de final de año.

3. La sede social del banco se mantendría en Valencia, aunque se trabaje con grandes equipos desde Barcelona y Madrid, desde donde gestionan la operativa ambas entidades.

4. Según los planes puestos sobre la mesa, la Fundación La Caixa controlaría un 30% del grupo resultante de la fusión, mientras que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) bajaría su peso de casi el 61,8% actual al 14%, aunque se mantendría como segundo máximo accionista.

5. La operación contaría con el beneplácito de Moncloa, que habría sido informado de las negociaciones, lo que permitiría al Gobierno recuperar parte de las ayudas percibidas en el rescate de Bankia, que superan los 24.000 millones de euros, de los que hasta la fecha ha recuperado solo unos 3.000 millones a través de dos procesos de venta parcial y vía dividendos. El Gobierno tiene obligación legal de dar salida antes de 2022 a la participación que tiene el Estado en Bankia a través del FROB y que asciende al 61%.

6. Los negocios de ambas entidades son complementarios, con un mayor peso de crédito hipotecario y garantía real en Bankia y una mayor exposición a crédito a empresas y consumo de CaixaBank. Por distribución geográfica en España, obtendrían sinergias en áreas como Madrid y Cataluña.

7. Las negociaciones se han mantenido en secreto, si bien cada vez eran más las voces en el sector que avisaban de la necesidad de acelerar fusiones como medida de defensa ante la crisis del coronavirus. Esta misma semana, el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, defendió de nuevo que las fusiones en el sector bancario son la solución a su problema de rentabilidad y ha llamado a propiciarlas. De Guindos hizo hincapié en la diferencia entre la baja rentabilidad de las entidades españolas (de entre el 2% y el 3% en algunos casos) frente al coste de capital (superior en líneas generales al 10%).

8. Las asociaciones de consumidores han alertado de que esta fusión puede suponer un importante movimiento de concentración bancaria que es preocupante y que limita la competencia. Creen que generan entidades demasiado grandes para caer, lo que se conoce como “too big to fail”, y representan además un riesgo para el consumidor y provocará una reorganización interna que puede costar puestos de trabajo y cierre de sucursales.

9. La fusión permitiría a la entidad resultante incrementar un 18% su beneficio en 2022. El solapamiento de sucursales entre ambas entidades alcanzaría el 23% (1.411 oficinas), si se atiende al código postal. Suponiendo que por cada oficina cerrada se recorte la mitad de sus empleados (escenario medio), los costes de reestructuración podrían ser ligeramente superiores a los 1.000 millones de euros, con un potencial de ahorro anual de casi 500 millones de euros, según un informe de Barclay’s publicado hoy.

10. Antes del cierre de la sesión bursátil de hoy, la capitalización de Bankia ronda los 4.130 millones de euros, y la de CaixaBank, los 12.178 millones. El Gobierno, que posee un 61,8% de Bankia a través del FROB, controla un total de 1.897,4 millones de acciones de la entidad, que a valor de mercado de media mañana de hoy alcanzaría los 2.561 millones de euros.