He ahorrado durante el año: ¿me conviene más amortizar la hipoteca o invertir?

El banco podría cobrar una comisión por ese reembolso anticipado

HipotecasLa Razón

Siempre que se acercan los últimos meses del año surge la siguiente duda: en caso de haber conseguido ahorrar una buena suma de dinero, ¿es mejor emplearlo en amortizar la hipoteca o invertirlo? Con la primera opción es posible adelantar capital del préstamo hipotecario para reducir la deuda pendiente y ahorrar en intereses. Y con la segunda, dado que el euríbor está en negativo, se puede obtener una rentabilidad interesante y hacer el reembolso anticipado cuando los intereses suban. Como cada alternativa tiene sus pros y sus contras, desde el comparador financiero HelpMyCash.com aconsejan que cada persona identifique cuáles son sus prioridades para valorar qué le saldría más a cuenta según su perfil.

Quiero quitarme de encima la hipoteca cuanto antes

Pongámonos en la piel, por ejemplo, de un hipotecado que únicamente esté interesado en saldar el préstamo lo antes posible y que no quiera invertir. En este caso, como es lógico, la opción más adecuada sería utilizar los ahorros obtenidos durante el año para adelantar capital del crédito y recortar deuda. La operación serviría, además, para ahorrar en intereses, especialmente si se aprovechara para acortar el plazo (cuanto antes se devuelve una hipoteca, menos se paga en intereses).

Habría que tener en cuenta, eso sí, que el banco podría cobrar una comisión por ese reembolso anticipado. Dicha compensación debe indicarse claramente en la escritura y no puede superar el máximo establecido por la legislación que había en vigor cuando se firmó la hipoteca. Desde HelpMyCash.com recuerdan, no obstante, que hay diversas entidades que nunca incluyen estas penalizaciones, como Hipotecas.com o EVO Banco, entre otras.

Quiero rentabilidad, pero con poco riesgo

Ahora imaginemos que sí queremos sacarle rentabilidad a nuestros ahorros, pero sin correr demasiado riesgo. Para este perfil, lo más conveniente puede ser invertir ese dinero durante unos pocos años en productos como depósitos o cuentas de ahorro, que están garantizados (con un máximo de 100.000 euros) por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español. La rentabilidad anual neta de la inversión, eso sí, debe ser superior al interés de la hipoteca, pues de lo contrario saldría más a cuenta adelantar capital.

Una buena opción, por ejemplo, podría ser abrir la Cuenta Ahorro Bienvenida con Nómina de Openbank, cuya rentabilidad es del 5% TIN durante los primeros seis meses y del 0,20% TIN durante los siguientes (2,66% TAE) si se domicilia una nómina o pensión de 900 euros mensuales. También podría ser interesante invertir los ahorros a través de la plataforma Raisin, por ejemplo en el Depósito a 1 año de J&T Banka (garantizado por el FGD checo), que tiene una rentabilidad del 1% TAE y requiere de una aportación mínima de 10.000 euros. Además, aquellos que contraten por primera vez un depósito a través de Raisin se llevarán hasta 100 euros de regalo de bienvenida y si, además, acceden a la plataforma desde HelpMyCash, usan el código HMC25 y abren su primer producto de ahorro durante el mes de noviembre, otros 25 euros extras de regalo.

Puedo asumir un mayor riesgo para rentabilizar mis ahorros

El último perfil sería el de una persona que sí estaría dispuesta a asumir mayores riesgos para conseguir una buena rentabilidad. El abanico de opciones para estos inversores más “aventureros” es más amplio y con posibles retornos mucho mayores: fondos de inversión, , acciones, divisas extranjeras, criptomonedas…

Hay que tener presente, sin embargo, que estos productos no están garantizados. Por lo tanto, si la inversión no saliera bien, no solo se correría el riesgo de no conseguir ganancias, sino que se podría perder una parte o incluso todo el dinero aportado.

¿Y si puedo desgravar por la hipoteca?

Capítulo aparte merecen, a juicio del comparador HelpMyCash.com, los que contrataron su hipoteca antes del 1 de enero de 2013 y tienen derecho a practicar la deducción por inversión en vivienda habitual. Y es que estos hipotecados pueden desgravarse el 15% de lo pagado al año por el préstamo (incluidas las amortizaciones anticipadas), que es mucho más de lo que puede conseguirse con productos de inversión de poco riesgo.

Ahora bien, dicha deducción solo puede practicarse sobre un máximo devuelto de 9.040 euros al año. En consecuencia, lo recomendable sería hacer la amortización de capital justa para alcanzar ese límite y emplear el dinero restante en la opción más conveniente según los perfiles antes expuestos.