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El sablazo fiscal del Gobierno encarecerá un 2% los seguros al 96% de los españoles

La medida afectará a casi tres millones de hogares con las rentas más bajas. Automóvil, vivienda o decesos verán incrementadas sus pólizas

La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos
La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos

El sector asegurador ha empezado a echar cuentas después de que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunciara en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021 el incremento del Impuesto sobre las Primas de Seguros (IPS) a la mayoría de los contratos que se oficializan anualmente en España, y las cifras que les salen no son buenas ni para ellos ni para sus clientes.

La presidenta de la patronal Unespa, Pilar González de Frutos, ha advertido de que el endurecimiento fiscal que prevé el Gobierno para los seguros afectará a todos los hogares españoles que tienen contratado algún producto asegurador, que son el 96% de ellos y casi al 100% de las empresas. Este gravamen pasará del 6% al 8%, lo que encarecerán la renovación de las primas de seguros a partir del año que viene un 2%. Y lo hará sobre los más habituales entre las familias -automóvil, hogar, viajes o decesos- y las empresas -daños, responsabilidad civil o robo-

El objetivo del Gobierno es que el aumento del gravamen suponga un aumento de la recaudación de alrededor de 500 millones de euros -según recogen los PGE-, un 25% más que el año pasado, y que tendrán que asumir los titulares de las pólizas implicadas. Además, Según los cálculos de Unespa, esta medida impactará de lleno en casi tres millones de hogares con bajos recursos e ingresos que cuentan con algún tipo de seguro, ya sea de automóvil (2,92 millones), decesos (2,65 millones) o vivienda (2,8 millones). “No es posible tocar la fiscalidad y que solo afecte a una pequeña minoría. Esta subida afecta a prácticamente a todos los hogares”, criticó González de Frutos durante su intervención en el XXVII Encuentro del Sector Asegurador organizado por Deloitte, Mapfre y ABC.

Pero esta subida no será uniforme, no se planteará en todos los casos y el Gobierno prevé al menos algunas excepciones, como en los seguros de asistencia sanitaria, crédito y caución, seguros agrarios combinados, operaciones de reaseguro o planes de previsión y seguros colectivos o sociales asociados a las pensiones. También contempla otras excepciones, como aquellas referidas a operaciones de seguro relacionadas con el transporte o en el caso de los seguros de vida, a excepción de que existan garantías complementarias.

González de Frutos ha criticado abiertamente esta medida del Ejecutivo, que tendrá un efecto “claramente negativo” sobre un sector que representa el 5% del PIB español, que da empleo directo a más de 50.000 trabajadores y con el que trabajan indirectamente más de 550.000 profesionales.

Igual de crítica se mostró la presidenta de Unespa sobre el aumento de la presión fiscal para el ahorro individual y los límites a las aportaciones a los planes de pensiones planteados por el Ejecutivo, que perjudicará a más de ocho millones de ahorradores, de los que los autónomos se llevan la peor parte, ya que “no se les ofrece ninguna alternativa de ahorro para su jubilación”. Según datos de Inverco, la rebaja de los límites de las aportaciones a los sistema de previsión individuales de 8.000 a 2.000 euros afectará directamente a los más de 7,5 millones de partícipes en planes de pensiones individuales y a cerca de un millón adscritos a planes de previsión asegurados.

Tanto Unespa como Inverco han dejado claro que el fondo de pensiones de empleo que prepara el Gobierno, de promoción pública y gestión privada mediante concurso, es una positiva para que los trabajadores que tengan la opción de acceder a unos de ellos, pero “debe ir acompañado” de una legislación clara para la adscripción obligatoria para la empresa, además de que se debe dar la opción a los trabajadores de mantener o apostar por planes individuales, “dotando a ambos casos un impulso fiscal adecuado que sirva de incentivo”. Según datos de Unespa, el esfuerzo ahorrador de las familias españolas no llega ni al 1% de la renta disponible -es decir, el español medio consume o invierte 99 euros de cada cien y ahorra uno-, mientras que esta tasa es el doble en Alemania, dos veces y media en Italia, cuatro veces en Dinamarca y cinco en Francia.