El Gobierno plantea recortar un 20% la ayuda que reciben todos los agricultores

La propuesta del ministro Luis Planas supone hasta 600 millones de euros menos

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, se quita la mascarilla antes de comparecer ante la comisión del ramo en el Senado
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, se quita la mascarilla antes de comparecer ante la comisión del ramo en el SenadoEduardo ParraEuropa Press

El ministro de Agricultura ha anunciado que propondrá a los consejeros de las comunidades autónomas recortar el dinero destinado a las ayudas a la renta y a la sostenibilidad, las que perciben todos los agricultores y ganaderos beneficiarios de la PAC, en un 20%, lo que supondrá entre 580 y 600 millones de euros. Esa cantidad se destinaría a la partida denominada pago redistributivo, aunque no ha precisado cuáles serían los criterios que se utilizarían para repartir la misma, ni quienes serían los agricultores y ganaderos que recibirían más apoyo. Se trata de la primera propuesta con una cifra concreta que ha planteado Luis Planas en el marco del proceso de negociación para aplicar la nueva PAC en España a partir de 2023.

En paralelo el ministro de Agricultura comenzó la semana pasada una serie de reuniones bilaterales con los consejeros, «confesionarios» en la terminología de la UE, para conocer las opiniones y propuestas de los diferentes responsables de la política agraria en cada una de las autonomías sobre el Plan Estratégico nacional que debe presentarse a Bruselas en los próximos meses. De momento, ha mantenido entrevistas con Extremadura, Aragón y Galicia. Planas ha preguntado sobre la definición de agricultor activo, el número de regiones productivas que deberían quedar en España (actualmente hay 50 y en el Ministerio se trabaja con una hipótesis entre siete y diez) y la convergencia interna de las ayudas y los «ecoesquemas». Estos son los puntos más polémicos de la nueva PAC. Desde varias comunidades han criticado la posición del equipo del Ministerio de Agricultura por no haber presentado todavía una propuesta global que sirva de base para comenzar el proceso negociador. Mientras tanto, continúan las movilizaciones de las organizaciones agrarias para protestar por la aplicación de la convergencia interna acelerada de las ayudas directas.

Sin más dinero para el vino

Lo avanzó el comisario durante la última reunión del Consejo Agrícola y ahora lo ha vuelto a reiterar la semana pasada: no habrá más dinero para apoyar al vino y los Estados miembros deberán utilizar las partidas presupuestarias actuales para hacer frente a la situación de crisis. España y más de una decena de países habían pedido a la Comisión Europea que se adoptase una partida financiera adicional para poner en marcha ayudas excepcionales para los viticultores y las bodegas, que se han visto afectados durante el último año por el cierre del canal Horeca como consecuencia del coronavirus y por el aumento de los aranceles decretado en su momento por la Administración de Trump, lo que ha dificultado las exportaciones hacia EE UU.

En su respuesta a una pregunta planteada por un grupo de eurodiputados, el comisario dice que la situación presupuestaria de la UE es muy ajustada e insiste en que los Estados deben utilizar al máximo los fondos de los programas nacionales de apoyo para ayudar al sector del vino. También señala que en años anteriores se quedaron sin usar y, por lo tanto, se perdieron para el sector, cantidades importantes. Según el comisario, «en estos momentos de crisis es necesario maximizar el uso de esos programas» y, además, «la situación presupuestaria en 2021 es muy ajustada y cualquier rebasamiento conduciría a tener que aplicar el mecanismo de disciplina financiera». Este último consiste en reducir el importe de las ayudas a todos los agricultores y ganaderos de la UE para apoyar a sectores concretos, como en este caso es el del vino. En resumen, que los países deben apañarse con los fondos que tienen asignados ya y que no habrá más. Por lo tanto, calabazas a la petición española.