Las familias se endeudan menos y pierden riqueza en 2020 por la pandemia

La deuda de las empresas aumenta en 48.500 millones para sortear la crisis económica

Fachada de la sede del Banco de España, situada en la madrileña Plaza de Cibeles
Fachada de la sede del Banco de España, situada en la madrileña Plaza de CibelesLuis DíazLa Razón

El temor de los españoles a perder el trabajo en plena crisis económica les llevó a ser cautos a la hora de endeudarse el año pasado. Así lo confirma las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas este martes por el Banco de España. Como botón de muestra, la caída registrada en la deuda de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro en 7.300 millones de euros, al pasar de los 709.000 a los 701.000 millones en 2020, lo que supone el 62,5% del PIB. Además, la riqueza financiera neta de las familias y de las entidades españolas sin ánimo de lucro (diferencia entre los ahorros y las deudas que contraen) se redujo un 1,9% en 2020, debido a la pandemia del coronavirus. Sus activos financieros netos representaron el 141,8%, ratio superior en 11,6 puntos a la de un año antes debido, especialmente, al retroceso del PIB.

Mientras, la deuda consolidada de las sociedades no financieras aumentó desde los 904.000 millones a los 952.000 millones, alcanzando el 84,9% del PIB (si se incluyese la deuda interempresarial, la ratio sería un 107,7%). Por tanto, la deuda consolidada de las empresas y de los hogares e instituciones sin fines de lucro, como organizaciones no gubernamentales, asociaciones de carácter cultural o deportivo, entidades religiosas..., alcanzó los 1,653 billones de euros en el cuarto trimestre de 2020, lo que representa el 147,4% del PIB y un 2,5% por encima de la registrada un año antes. El Banco de España explica este repunte de la ratio de endeudamiento sobre PIB, sobre todo, al descenso del PIB (denominador de la ratio) y, en menor medida, al aumento de la deuda (numerador de la ratio).

Las operaciones netas acumuladas en 2020, correspondientes a la financiación consolidada recibida por las empresas y las familias y entidades sin ánimo de lucro, se elevaron a 47.700 millones de euros, lo que representa el 4,3% del PIB. En términos netos, las sociedades no financieras captaron financiación nueva equivalente al 4,6% del PIB, mientras que los hogares e instituciones sin ánimo de lucro cancelaron financiación por un importe que supuso el 0,4% del PIB.

Las operaciones financieras netas (resultado de minorar el total de adquisiciones netas de activos financieros con los pasivos netos contraídos) de los sectores residentes (empresas, hogares, instituciones financieras y administraciones públicas) mostraron en 2020 un signo positivo (financiación neta otorgada) de 12.400 millones de euros, equivalente al 1,1% del PIB, frente al 2,5% observado un año antes. El saldo fue positivo en el caso de los hogares (7,3% del PIB), de las empresas (1,6% del PIB) y de las instituciones financieras (3,2% del PIB). De este último porcentaje, correspondió al Banco de España el 0,3% del PIB, al de otras instituciones financieras monetarias el 1,8% del PIB y el de las instituciones financieras no monetarias, el 1,1% del PIB. En sentido contrario, las Administraciones Públicas recibieron financiación en términos netos equivalente a un 11,1% del PIB.

Los activos financieros de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro alcanzaron a finales del cuarto trimestre de 2020 un importe total de 2,347 billones de euros, un 1,7 % inferior al de un año antes. Esta disminución se debe a revalorizaciones netas negativas por importe de 118.100 millones de euros, que se concentraron principalmente en el primer trimestre de 2020, provocadas por la caída del precio de los activos en los mercados financieros. Mientras que las transacciones fueron positivas, con una adquisición neta de activos financieros de 77.600 millones de euros en el último año. Los activos financieros totales de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro representaron un 209,2% a finales del cuarto trimestre de 2020, 17,4 puntos porcentuales más que un año antes, debido al fuerte retroceso experimentado por el PIB.

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba en efectivo y depósitos (el 42% del total), seguido de participaciones en el capital (el 23%), seguros y fondos de pensiones (el 17%) y participaciones en fondos de inversión (el 15%). El componente de efectivo y depósitos fue el que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares (en 3,8 puntos porcentuales) con respecto a un año antes, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó ( en 5,2 puntos) como resultado, fundamentalmente, del componente de revalorizaciones, que fue negativo, según los datos facilitados por el Banco de España.