Sánchez ya apostaba por eliminar en 2015 la reducción del IRPF en las declaraciones conjuntas

Así consta en un documento del PSOE, un mes antes de las generales de 2015, en el que se recoge un paquete de medidas para la conciliación de la vida laboral y personal

Captura del portal del PSOE del documento de 2015 de Conciliación y Corresponsabilidad, que aún sigue colgado, en el que se apuesta por la eliminación de la reducción de las declaraciones conjuntas
Captura del portal del PSOE del documento de 2015 de Conciliación y Corresponsabilidad, que aún sigue colgado, en el que se apuesta por la eliminación de la reducción de las declaraciones conjuntasPsoe.

El Gobierno actual está haciendo celebre la frase de “donde dije digo, digo Diego” o lo que es lo mismo un día apuesta por una cosa y, a la siguiente mañana, por su contraria. Desde que comenzó la legislatura, son ya celebres sus tiras y aflojas a la hora de adoptar sus decisiones. Por eso su comportamiento indeciso y de bandazos no iba a ser diferente en la reforma fiscal que prepara, con la que pretende recaudar más de 6.000 millones de euros y que afectará, sobre todo, a los bolsillos de las rentas medias y bajas. En este contexto, un mes antes de las elecciones generales de diciembre de 2015, Pedro Sánchez avaló un documento del Partido Socialista en el que se recogía una batería de medidas para la conciliación laboral y personal, entre ellas la supresión de la ya famosa reducción de 3.400 euros de la base imponible del IRPF por declaración conjunta. Concretamente, el documento apostaba por la «revisión del sistema de tributación conjunta en el IRPF para incentivar la incorporación de las mujeres» al mercado de trabajo, en su enumeración de medidas a acometer en el punto 29, referido a la fiscalidad y la igualdad de género.

Ahora, casi seis años después, en su plan de recuperación, que remitió a Bruselas el pasado viernes 30 de abril y que abrirá a España las puertas a recibir 140.000 millones de fondos europeos para la reconstrucción postcovid-19, también ha incluido esta medida, es decir, la eliminación de la reducción en la base imponible de 3.400 euros en las declaraciones conjuntas por considerar que no incentiva por parte de la mujer la búsqueda activa de empleo. Sin embargo, después de comprobar la polémica desatada tras su publicidad, el Gobierno, por boca de su vicepresidenta económica, Nadia Calviño, restó importancia la semana pasada a esta medida y achacó su redacción a “una errata” propia de un documento tan extenso, como es el del Plan de Recuperación. Según el Ejecutivo, esta es una propuesta de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) y no del Gobierno. No obstante, la estudiará el grupo de expertos constituido por Hacienda para elaborar la reforma fiscal y que pondrá en marcha a partir de 2023.

Efectivamente, esta supresión es una propuesta que realizó, en su día, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal en su informe sobre la revisión de los beneficios fiscales y, por ende, del gasto público. Pero también es una propuesta efectuada con anterioridad por el Partido Socialista, tal y como recoge en su documento Conciliación y corresponsabilidad. De vivir para trabajar a trabajar para vivir fechado en noviembre de 2015.

La realidad es que la eliminación de esta reducción reportaría a las arcas públicas 2.393 millones más por IRPF, la misma cuantía que saldría de los bolsillos de los matrimonios que optan por la declaración conjunta o bien porque uno de los cónyuges no tiene ingresos o bien porque son ínfimos. Es decir, afectaría a los hogares en los que sólo hay un cónyuge trabajando. Eso si, esta reducción se propone eliminarla paulatinamente, como siempre ocurre con los beneficios fiscales, que no se suprimen de la noche a la mañana. En principio, desaparecería para las futuras declaraciones conjuntas, una vez que entre en vigor la reforma, de momento, prevista para 2023.