El SEPE empieza a cerrar oficinas ante la escasez de personal

Más de 150 oficinas en peligro por el cese de los interinos de refuerzo de la pandemia y la decisión del Ministerio de Trabajo de no contratar tampoco refuerzos de verano

Una persona entra a una oficina del SEPE (antiguo INEM)
Una persona entra a una oficina del SEPE (antiguo INEM) FOTO: Ricardo Rubio Europa Press

No corren buenos momentos ni para los trabajadores del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) ni para los cientos de miles de ciudadanos en España cuyas prestaciones dependen del buen funcionamiento del organismo, el antiguo Inem. Pese a que los sindicatos llevan meses alertando del problema que se avecinaba de cara al verano, las alarmas no han saltado en la sede del Ministerio de Trabajo –capitaneado por Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y líder de Podemos–, del que depende el SEPE.

El organismo –que tramita sobre todo las prestaciones por desempleo y los tristemente famosos ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo)– ha quedado en una precaria situación tras la salida de más de 1.000 interinos que prestaban tareas de refuerzo derivadas de la pandemia, sobre una plantilla total de 7.500 personas. Esto se ha agravado por las vacaciones propias del verano de buena parte de sus empleados fijos. Además, este año Trabajo ha decidido no contratar los habituales refuerzos estivales, que se han ido reduciendo paulatinamente desde los 346 contratos de 2017, a 172 el año pasado y cero este año. A esto se suma la enorme carga de trabajo –presente y acumulada en los meses anteriores– a consecuencia de la «explosión» de prestaciones de los cientos de miles de personas que han perdido su empleo por el virus, ya sea de forma definitiva (paro) o de manera temporal (ERTE).

Todo esto ha provocado que algunas oficinas del SEPE, como la de Orellana la Vieja (Badajoz) hayan tenido ya que echar el cierre ante la falta de personal. Este cierre no será ni mucho menos el último, según continúan alertando los sindicatos. En este sentido, peligra el funcionamiento de hasta 158 oficinas de empleo, lo que supone aproximadamente una cuarta parte del total. Desde el sindicato mayoritario de funcionarios CSIF reclaman una oferta pública de empleo de 3.400 plazas para el SEPE y la implantación de la jornada de tarde voluntaria para suplir la falta de personal.