La cuarta parte de la plantilla del SEPE se quedará sin trabajo en 40 días

El Gobierno no garantiza la renovación de los 2.135 interinos contratados por la pandemia

Varias personas en la puerta de una oficina del SEPE
Varias personas en la puerta de una oficina del SEPEALBERTO ORTEGA - EUROPA PRESS ALBERTO ORTEGA - EUROPA PRESS

El malestar en la plantilla del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sigue en aumento. Demandan que se mejoren las condiciones de trabajo, que se aumente la plantilla con puestos fijos, que se actualicen sus servicios tecnológicos y que se renueve a los 2.135 interinos destinados a reforzar el SEPE durante la pandemia. Sus contratos, que finalizan el próximo 30 de junio, siguen pendientes de renovación.

Ni el Ministerio de Función Pública de Miguel Iceta –del que dependen los funcionarios de la Administración General del Estado– ni el de Trabajo de Yolanda Díaz han comunicado su continuidad.

En esta situación se encuentran los 1.500 efectivos incorporados como para paliar el sobretrabajo por causas directas del coronavirus y otros 635 trabajadores adscritos a los sucesivos programas, cuyos nombramientos en ambos casos concluyen el último día del mes junio.

Fuentes ministeriales confirmaron a LA RAZÓN que «existe el compromiso de renovar a estos trabajadores, pero aún estamos evaluando las necesidades que tenga el Servicio y tenemos más de un mes para dar una respuesta». En este sentido, indicaron que se están estudiando «distintas fórmulas para dar una solución a estos interinos, pero no podemos confirmar de manera definitiva su continuidad». Se refieren concretamente a los 635 trabajadores adscritos a programas concretos, que podrían quedarse fuera de la renovación si entienden en Función Pública y en Trabajo que su función ya no es necesaria.

Desde CSIF han mostrado su preocupación ante «la inacción del Ministerio de Trabajo, dada la situación de precariedad laboral por la que atraviesa el SEPE, con una carga de trabajo que sería imposible de asumir sin el apoyo de estos 2.135 empleados públicos», que suponen un 26% de la plantilla. También han recordado que «no es recibo esperar hasta el último momento para tomar una decisión».

Denuncian que se pone en peligro la operatividad del SEPE de cara a la distribución de las cargas de trabajo en verano. «Si salen estos 2.135 interinos, que nos diga la ministra cómo cumplimos con nuestras obligaciones y organizamos las vacaciones de la plantilla con un 300% más de trabajo».

Entre los trabajadores del SEPE se teme que si se decide prescindir de todos o de una parte de estos interinos, éstos se verán forzados a coger sus días de vacaciones correspondientes, «lo que provocará un descuadre inmediato de todos los procesos y puede precipitar el bloqueo institucional.

Creemos que la plantilla se ha ganado como el resto de los españoles su derecho a descansar, sin que por ello deba resentirse el servicio. Sería una afrenta más de la ministra a los trabajadores del SEPE y a los ciudadanos, que sufrirán las consecuencias, como siempre».

En la propia Dirección General del SEPE hay un gran malestar por este retraso en las renovaciones, que se suman a los incumplimientos que se vienen sucediendo por parte de Díaz. «Algunas cosas van muy rápidas, pero el SEPE siempre es el último», manifiestan dentro del Servicio, que esperan

Fuentes del Ministerio de Trabajo explicaron a este diario que se encuentran abiertos «a seguir reforzando la plantilla del SEPE para hacer frente a las necesidades derivadas de la lucha contra la pandemia y apoyar la reactivación económica», además de reiterar que «nuestro compromiso siempre es buscar la mejor solución. Aún hay tiempo».

Pero esta respuesta no han convencido a los sindicatos. CSIF reclama la convocatoria de una oferta de empleo pública extraordinaria y específica «para paliar el déficit estructural del SEPE».

Según datos oficiales, en los últimos diez años se han perdido cerca de 3.400 efectivos, por lo que el SEPE cuenta actualmente con unos 8.400 efectivos, de los que un 33% son trabajadores temporales, mientras mantiene en torno a 1.500 puestos vacantes. «No podemos seguir solo con promesas que luego no se cumplen. Casi un año después seguimos igual. Urge una dotación suficiente de recursos humanos, estructurales y profesionalizados».