Nueva amenaza sobre el SEPE: tampoco tendrán plantilla de refuerzo este verano

Las 1.135 salidas a partir de hoy, las vacaciones y la falta de personal de apoyo amenazan con bloquear aún más el servicio y poner en peligro el pago de las prestaciones

Imagen de Oficina de Empleo en Madrid.
Imagen de Oficina de Empleo en Madrid. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Acabó el mes de junio y la suerte está echada para el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Los sindicatos lo advierten: el trabajo en este organismo se multiplica en verano y con la pérdida de plantilla y la llegada de las vacaciones el bloqueo institucional y administrativo «será un hecho», poniendo en peligro, por ejemplo, el pago de las prestaciones. Desde hoy, su plantilla se verá reducida drásticamente tras la salida de 500 de los interinos de refuerzo contratados para hacer frente al sobretrabajo por la pandemia y la de los 635 puestos adscritos a la oferta del Plan de Estabilización de Empleo Temporal (PEET), que cesarán en sus funciones al menos durante un mes hasta que vuelvan a incorporarse al organismo para cumplir con la normativa laboral, tras la publicación en el BOE de la convocatoria oficial de sus plazas.

Sin embargo, no termina ahí el agujero de personal en el SEPE. A estas 1.135 bajas inmediatas deben añadirse los empleados públicos que inician sus vacaciones que, según fuentes internas del SEPE, serán al menos un 30% del total de la plantilla durante el mes de julio, para completar entre agosto y septiembre el otro 70%.

Si ya con estas cifras, los trabajadores dudan de que puedan mantenerse las fechas y plazos de muchos trámites –principalmente el pago de prestaciones, ya sean de desempleo, subsidios o por expedientes de empleo–, la situación puede empeorar más si cabe, ya que este verano tampoco llegará ningún funcionario interino denominado «de cupo», que venían a solventar parte de las habituales sobrecargas de trabajo del organismo en verano, especialmente en la ribera del Mediterráneo y parte de Andalucía por la proliferación de contratos temporales y de fijos discontinuos para las campañas agrícolas o turísticas–. Este año, este tipo de refuerzo también ha sido denegado por la Dirección General de Función Pública a instancias de la Dirección General de Costes de Personal de Hacienda para su incorporación en el segundo semestre del año, coincidente con la temporada alta de este tipo de contratos. De este modo, este personal de apoyo ha pasado en apenas cuatro años de 346 empleados temporales durante el mandado de Fátima Báñez –del PP– al frente del Ministerio de Trabajo a cero en 2021, con Yolanda Díaz al frente.

Según fuentes ministeriales, este tipo de contrataciones depende de las autorizaciones que se permitan en cada campaña. Por ejemplo, en 2017 fueron 346; en 2018, 171; en 2019, 172; en 2020, con la incorporación de los funcionarios interinos de refuerzo específicamente incorporados por la pandemia, el número bajó a 52. Este año, a pesar de las actuales circunstancias no se ha autorizado ninguna incorporación. Desde CSIF vuelve a culparse directamente a Yolanda Díaz de esta situación porque «se evidencia el nulo peso del Ministerio en la toma de decisiones que le atañen directamente, y el nulo apoyo que ha vuelto a tener el SEPE de parte de la ministra, que sigue dando la espalda al Servicio durante toda la pandemia».

Desde el sindicato se ha vuelto a reclamar la publicación de una oferta de empleo público, «extraordinaria y específica para el SEPE», que contemple una oferta de 3.400 plazas, «las que se han perdido en los últimos diez años», además de la implantación de la jornada de tardes, de manera voluntaria y universal, del mismo modo que se contempla en las Entidades Gestoras de la Seguridad Social, «al objeto de gestionar en un mayor horario diario la gestión del servicio y evitar el desastre».