Nuevos ERTE con “mochila austriaca”: cómo funciona y parecidos y diferencias de la propuesta del Gobierno con este modelo

El nuevo Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo que sustituirá a los ERTE actuales incluye tres tipos de expedientes. Uno de ellos contempla un sistema de portabilidad de trabajadores entre empresas

Varias personas hacen cola en una Oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE)
Varias personas hacen cola en una Oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) FOTO: Óscar Cañas Europa Press

Este miércoles el Gobierno discutirá con empresarios y sindicatos su propuesta de un nuevo mecanismo que sustituirá a los ERTE actuales y que ha sido bautizado con el nombre de Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo. El modelo RED agrupa tres tipos de ERTE: el de fuerza mayor o ETOP, el de reestructuración y los expedientes sectoriales. El segundo tipo de ERTE, el de reestructuración, es que el incluye un mecanismo de portabilidad que recuerda mucho a la “mochila austriaca” y que será aplicable para aquellos trabajadores que busquen un nuevo empleo. Así es la propuesta del Ejecutivo y sus similitudes con la “mochila austriaca”.

En concreto, el nuevo ERTE de reestructuración tendrá entre sus principales objetivos recolocar a los trabajadores afectados en otras empresas. Esta modalidad incluida en el Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo se aplicará por sectores para aquellas empresas en las que se introduzcan “nuevos métodos de trabajo y producción” y donde mantener la plantilla lastre su competitividad. Para evitar los efectos negativos en la empresa y fomentar la recolocación de los empleados afectados, esta fórmula contempla que la compañía de la que salga el trabajador envié al Fogasa (Fondo de Garantía Salarial) el 50% de la indemnización que le correspondería en un despido improcedente. De esta forma, la empresa no asume todo el coste de una hipotética salida. Este nuevo sistema de portabilidad también contempla traspasar de unas empresas a otras los derechos de los trabajadores, incluidos sus fondos de pensiones colectivos, y recuerda a la famosa “mochila austriaca” que ya se planteó incluir en el sistema de pensiones.

Las empresas que contraten a estos trabajadores acogidos al Red de reestructuración se beneficiarán de bonificaciones en la cuotas de la Seguridad Social durante seis meses. Eso sí, siempre que estos empleados sean indefinidos o fijos discontinuos. Además, si no mantienen el empleo durante el tiempo establecido en el mecanismo, deberán devolver todas las deducciones de las cuotas de las que se han beneficiado, apunta la propuesta del Ejecutivo. En el caso de que el trabajador sea despedido en la compañía donde se recoloca, siempre que no le sean imputables las causas, el Fogasa se hará cargo de abonarle la indemnización que le hubiera correspondido originalmente. Ante la opción de que el empleados afectado por el ERTE de reestructuración no aceptase la recolocación, caben dos alternativas: el despido o seguir en su puesto si es viable.

“Mochila austriaca”: ventajas e inconvenientes

Para comprender las similitudes de esta portabilidad con la “mochila austriaca” hay que conocer cómo funciona este modelo implantado en 2003 en Austria como un instrumento regulador del mercado laboral. “La mochila acompaña al trabajador durante toda su carrera laboral”, explicó a LA RAZÓN Álvaro Granado, responsable del área de Pensiones de KPMG Abogados, y consiste en un fondo de capitalización individual en la que la empresa deposita una porcentaje del salario del trabajador, en el caso de Austria un 1,53%. Ese dinero acumulado sirve de colchón para indemnizar al trabajador en caso de despido, ya que allí no existe la indemnización por despido como en España. Si el trabajador cambia de empresa voluntariamente, la empresa de origen deriva a la nueva las aportaciones a este fondo.

Esta cobertura en caso de despido también sirve como complemento para la jubilación en caso de que el trabajador no sea despedido a lo largo de su trayectoria laboral y no haya hecho uso del dinero de la mochila. “En 2019, dentro de la posible reforma de pensiones se habló usar la ‘mochila austriaca’ para complementar la pensión”, explica el responsable del área de Pensiones de KPMG Abogados.

Esta regulación, tal y como se aplica en Austria, supone un alivio para las empresas cuando tienen que hacer ajustes de plantilla, ya que muchas veces no se despide a la gente con más antigüedad porque es la que supone un mayor coste. Aunque precisamente este mecanismo supone una clara pérdida de derechos para los trabajadores veteranos.

Comparación con la propuesta del Gobierno

En el modelo Red que plantea el Gobierno, si se apuesta por la recolocación, la empresa emisora solo tiene que abonar el 50% de la indemnización, y la compañía receptora se beneficia de bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social, a cambio de comprometerse a mantener el empleo. Además, en caso de que el trabajador sea despedido de la nueva empresa por causas que no le sean imputables durante un periodo de tiempo que aún está por determinar, el Fogasa le abonará el 100% de la indemnización original, y si no acepta la recolocación también podrá cobrar la totalidad del despido.

¿Qué pide el Banco de España?

Este pasado mes de mayo el Banco de España propuso la introducción de la “mochila austriaca” mediante un sistema mixto que combinase la rebaja a la mitad del coste por despido a cambio de que las empresas establecieran un fondo de capitalización individual nutrido por las empresas, lo que se conoce como las mochilas. Este mecanismo se planteó para mitigar la “elevada desigualdad” que existe en las indemnizaciones por despido de los contratos temporales y los indefinidos. Además, actualmente la indemnización sólo puede percibirse si el trabajador ha sido despedido, limitando su movilidad laboral, ya que si abandona voluntariamente el empleo, pierde la indemnización. Algo que no sucede con la “mochila austriaca”. El Banco de España propuso hacer este cambio hacia el modelo austriaco con la ayuda del Estado y los fondos europeos.