Desmentido al Gobierno: la presión fiscal real supera en 12,8 puntos la media europea

El IEE desdice a Montero y confirma que en España no se pagan menos impuestos. «La presión fiscal normativa es superior que la mayoría de países europeos», advierten desde el IEE

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero
La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero FOTO: Isabel Infantes Europa Press

«La reforma fiscal debería consistir en un rediseño del sistema tributario, que no aumente la presión fiscal, sino todo lo contrario. No creemos que sea el momento de subir impuestos». Con esta contundente afirmación el presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa, quiso rebatir rotundamente las afirmaciones realizadas desde el Gobierno en general y de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en particular, sobre que la presión fiscal en España tiene margen de elevarse porque está por debajo de la media europea. Durante la presentación del informe «Competitividad Fiscal 2021»,Fernández de Mesa defendió que el incremento de la recaudación proceda de ampliar las bases imponibles en lugar de aumentar la presión. Según sus cálculos, la presión fiscal –en términos de recaudación con respecto al PIB– es del 34,5%, un porcentaje que se eleva hasta el 44,6% en términos de presión efectiva, es decir, una vez que se descuenta la economía sumergida, muy por encima de la media europea.

En cuanto a las empresas, el IEE destaca que la presión fiscal normativa se sitúa un 27,2 % por encima de la media europea, y la tributación sobre el patrimonio, que supera en un 40,8 % la de la Unión Europea. «El diseño del sistema fiscal es fundamental para la competitividad de un país”, por lo que una fiscalidad poco competitiva va a desalentar la inversión extranjera», ha criticado el presidente del IEE, que ha cargado contra los «efectos distorsionadores» de algunas figuras tributarias. Es el caso de la doble imposición con los nuevos tributos, como los digitales, que ha instado a evitar, porque «no es aceptable ni razonable» que actividades que ya tributan en la economía tradicional «tengan que pagar también por nuevos impuestos diseñados para actividades que actualmente no contribuyen».

Presión fiscal
Presión fiscal FOTO: T. Nieto

Por ello, desde el IEE se ha instado al Gobierno a aprobar «un rediseño» del sistema tributario basado «no en aumentar la presión», sino en el incremento de las tasas imponibles «fomentando el crecimiento económico y la lucha contra el fraude fiscal». Según señalaron, a diferencia de España, las medidas fiscales anticrisis de otros países –como pueden ser Estados Unidos, Francia o Italia– han estado marcadas por el «rechazo a subir impuestos», para así crear un clima tributario que favorezca una recuperación económica más rápida.

Este informe, basado en datos de Eurostat, analiza la proporción de recaudación que en el país proviene de las empresas, la cual es considerablemente superior a la media europea, ya que los ingresos públicos que aportan respecto al total son del 31,9%, frente a los de la media de la Eurozona que se sitúa en el 25%.

En cuanto al Impuesto de Sociedades, España presenta una presión fiscal normativa del 27,2% más elevada que la media de la Unión Europea y un 22% superior a la media de la OCDE. «Se ha producido un sensible empeoramiento frente a los resultados del 2020, dónde España ocupaba la posición 28 de los 36 países analizados en cuánto a competitividad de este impuesto, mientras que en el 21 ha descendido hasta la posición 31», lamentó Fernández. Asimismo, en España la tributación sobre el Patrimonio es un 40,8% peor que la de la UE y un 38% menos que el promedio de la OCDE.

El Instituto también cree que se debe plantear el «repliegue» de la fiscalidad aplicada a las propiedades, al patrimonio y a las herencias. «España es el único país de la UE con Impuesto sobre el Patrimonio. Esta situación no es sostenible y hay que eliminarlo».