«Tecnología y ciencia son nuestros aliados ante la pandemia»

Manuel García-Sañudo, CEO de ARQUIMEA

Manuel García-Sañudo, CEO de Arquimea
Manuel García-Sañudo, CEO de Arquimea FOTO: JUANJODELRIO

Manuel García-Sañudo considera que este es el momento de la modernización de la industria española y la transformación digital.

¿Qué hemos aprendido de la pandemia deesde el punto de vista de las empresas como la suya?

Lo que sin duda hemos aprendido es que es fundamental contar con ciencia y tecnología capaz de afrontar estos retos y eso no se improvisa, sino que es labor continua de apostar por ello. Es lo único que nos va a permitir afrontar y resolver los problemas actuales y futuros. Tenemos que ser conscientes de que otro tipo de amenazas, no solo sanitarias, pueden venir y debemos anticiparnos y preverlas. Tenemos que contar como país con las capacidades necesarias que nos permitan afrontar los retos que están por venir.

¿Será 2022 un año de oportunidades para España?

La innovación seguirá siendo la protagonista y será exponencial y transversal a todos los sectores. La innovación siempre ha sido clave de crecimiento y sostenibilidad, lo único que ha cambiado es la velocidad, que se ha acelerado muchísimo. Durante la generación de nuestros padres también había innovación, de hecho, vivían con ella y con lo que aportaba durante decenas de años. Ahora una innovación se solapa con la siguiente. Será la única manera de sobrevivir en un mundo tan acelerado que está en constante cambio, y ya no solo en sectores tradicionalmente innovadores, como el de las telecomunicaciones o la industria, sino en otros como el primario, por ejemplo, donde la sostenibilidad está siendo una fuente de inspiración para la innovación. Es un momento maravilloso para la «materia gris».

¿Qué pueden suponer los fondos Next Generation?

Una oportunidad para impulsar de verdad y de manera sostenible la ciencia y la tecnología en nuestro país. Sin embargo, en los fondos Next Generation no se plantea el tema de I+D y a veces temo que cuando se insiste tanto en la transformación digital se esté pensando exclusivamente en comprar software. Eso no es una apuesta contundente para un país. Además, la I+D crea empleo cualificado e inmediato y genera un elevado impacto social. Hay que cambiar la cultura, apoyar el ecosistema investigador e innovador a largo plazo no solo aprovechando la oportunidad de estos fondos, sino con medidas de apoyo desde la administración no solo en subvenciones sino también con una regulación que fomente el I+D+i y por supuesto sumando la inversión privada.

¿Es el momento de reindustrializar y modernizar el país?

Es el momento porque de la crisis que hemos vivido debe ser un aprendizaje para salir reforzados. La ciencia y la tecnología se han convertido en nuestro principal aliado para hacer frente a la pandemia y han hecho evidente que tienen un papel clave en el cambio social. Han sido la herramienta para contener, comprender y combatir el virus. La apuesta por la innovación, la colaboración y la modernización no debe ser coyuntural, se deberían facilitar las herramientas necesarias a las empresas para mantenerla. El sector industrial tiene mucho que decir en esto porque es un sector intensivo en innovación y un elemento muy importante en la estabilidad de cualquier economía por su capacidad de adaptación y resiliencia. Es el momento de apostar por la modernización de la industria y hacer efectiva la transformación digital pero extenderla a todos los sectores.

¿Qué grandes retos se derivan de la transición energética?

La transición energética es una cuestión de supervivencia ahora mismo. Es urgente que empresas y sociedad vayan de la mano en objetivos tan básicos como la reducción del consumo de energía o la adopción de políticas que reduzcan la huella medioambiental individual y colectiva. En la reducción del consumo, van a jugar un papel esencial los objetivos, incentivos y criterios medioambientales y de sostenibilidad que adopten las administraciones públicas y el cambio de mentalidad de las empresas. Como empresa tenemos la responsabilidad de hacerlo mejor, de formar parte de la transición energética de forma activa.

¿Qué le parece la nueva Ley de startups?

Viene a reforzar el ecosistema emprendedor de nuestro país, ese debe ser su objetivo. Invertir hoy en startups es tendencia pero sobre todo es necesario para hacer crecer la economía. En 2020 se invirtió un 36% más en startups que el año anterior. Las startups son el primer paso del desarrollo de ideas innovadoras y es importante que cuenten con los recursos necesarios.

¿Qué objetivos se han marcado para el año que va a comenzar?

En ARQUIMEA tenemos un gran equipo que hoy suma más de 500 personas unidas por una enorme pasión por la tecnología. En los cuatro últimos años nuestro crecimiento se ha duplicado anualmente, tanto en ingresos como en resultados. En 2020 hemos reforzado nuestra presencia internacional y lanzado nuevos productos y servicios. Tenemos ventas en 20 países y contamos con filiales en EE UU, Alemania y Sudeste asiático. En 2022 seguiremos invirtiendo en I+D y en tecnología. Trabajamos en proyectos muy relevantes, como el lanzamiento de un programa para desarrollar una constelación de microsatélites LEO de banda Ka. Aspiramos a ser una gran empresa tecnológica y para ello seguiremos desarrollando tecnologías y soluciones, pero sin perder nuestro espíritu innovador y esa pasión por la tecnología.