Motor

«Renault y Nissan seguirán unidas, aunque independientes»

Luca de Meo, consejero delegado de Renault, confía «en la recuperación a medio plazo del valor en bolsa de la compañía». Defiende que «rentabilidad y sostenibilidad son compatibles en la construcción de automóviles»

Luca de Meo, junto al futuro Renault Scenic
Luca de Meo, junto al futuro Renault Scenic FOTO: OLIVIER MARTIN GAMBIER omg.omg@wanadoo.fr Renault

La rentabilidad de la compañía es el objetivo prioritario de las operaciones de Renault en el mundo, pero es una meta que debe alcanzarse a través de la construcción de automóviles con sistemas que ayuden a la sostenibilidad, ya que la compañía tiene el objetivo de ser neutra en emisiones de carbono en el año 2040, según palabras del consejero delegado de Renault en el mundo, Luca de Meo, en el transcurso de una reunión con un grupo reducido de periodistas celebrado en Change Now, la feria mundial del medio ambiente que se celebra en París. Y es que los planes de esta compañía son que, a partir de 2030, solo venderá en Europa vehículos eléctricos.

De Meo confía que esta política de futuro sirva para recuperar el valor en bolsa de la empresa, que sufrió una fuerte caída de más del 30% por culpa de la invasión rusa de Ucrania. Y es que hay que tener en cuenta que el grupo Renault era propietario de Autovaz, la gran empresa constructora de automóviles rusa que fabrica, entre otros productos, la marca Lada. Rusia proporcionaba unas ventas de cerca de medio millón de unidades, lo que supone aproximadamente la sexta parte del volumen mundial de la marca. Pero la situación política actual de Rusia y las dificultades económicas del país aconsejaban abandonar la operación antes de sufrir un fuerte revés económico. Y el equipo de De Meo resolvió la situación la semana pasada con la venta de sus activos a Moscú. «Ha sido la mejor solución –manifestó De Meo– para asegurar, por una parte, los empleos y, por otra, para no verse en medio de una situación de bloqueo económico que puede llevarte a una situación de ruina. Todos los analistas aconsejaban salir de esta operación, algo que no era fácil, y lo hemos hecho con un contrato de venta a seis años».

Confía que esta solución servirá para elevar el precio del valor de la acción en bolsa, que antes de la invasión cotizaba en torno a los 34 euros y actualmente fluctúa en unos diez euros menos. Sin concretar precio, De Meo cree que el valor de la compañía, que calificó como «excesivamente bajo», debe ser varias veces superior. «Se trata de dar confianza a los inversores. Y en esta línea, estamos demostrando que tenemos un futuro sólido. Hemos abordado una transición con éxito hacia las nuevas tecnologías de vehículos eléctricos y electrificados y estamos entrando en otras más innovadoras como el hidrógeno. Son realidades tangibles, como podemos ver en el nuevo modelo Scenic que presentamos estos días, híbrido de baterías e hidrógeno y que se venderá antes de finalizar el año que viene. No son proyectos en el aire, como sucede en otras compañías que tienen una alta valoración en bolsa pero ninguna realidad en la calle. Nuestros vehículos se pueden tocar y conducir».

El CEO del constructor francés abordó igualmente el tema de las relaciones con su compañera de alianza, Nissan. Y desmintió los rumores que han circulado acerca de la posibilidad de que la marca francesa se desprendiera de las acciones que tiene en la compañía japonesa. Precisamente, De Meo regresó esta semana de una visita de varios días a Japón para mejorar las relaciones entre los dos socios. Tras señalar que el español José Vicente de los Mozos es quién mejor conoce el funcionamiento de ambas empresas, descartó la posibilidad de una fusión de las dos marcas. «Va a seguir existiendo la colaboración con la que trabajamos actualmente, de mutuo respeto, y que es muy beneficiosa para ambas marcas, ya que compartimos muchos proyectos y elementos comunes que logran un abaratamiento de los costes».

Entre los proyectos en común se encuentra el desarrollo de automóviles eléctricos y otros elementos fundamentales para el vehículo del futuro, como es la investigación sobre aplicaciones de software que, en el futuro, podrán suponer más de la mitad del valor de un coche. A este respecto, Renault forma parte con otras importantes compañías europeas de la empresa Software Republique para la investigación de estas aplicaciones que destinará a sus productos de futuro.

Dentro de la exposición Change Now, situada frente a la Torre Eiffel en París, los directivos de Renault presentaron el nuevo modelo Scenic, que muestra cuál será el futuro de los productos de la marca. Diseños innovadores y espectaculares, empleo de entre un 70% y un 90% de materiales reciclados para la construcción de los vehículos y utilización de mecánicas de cero emisiones movidas por baterías eléctricas combinadas con hidrógeno. «Rentabilidad y sostenibilidad son compatibles en la construcción de vehículos», sentenció.