Los hoteles amenazan con salir del Imserso si el Gobierno no sube las tarifas para 2022-2023

El sector se planta ante la congelación de precios y ya negocia el cierre, ERTE y despidos. Piden que la tarifa por persona y día suba de 23 a 30 euros para cubrir costes

Los miembros de ACUMAFU (Asociación Cultural de Mayores de Fuenlabrada) organizaron un viaje a la Costa Blanca tras la suspensión del Imserso en 2020
Los miembros de ACUMAFU (Asociación Cultural de Mayores de Fuenlabrada) organizaron un viaje a la Costa Blanca tras la suspensión del Imserso en 2020 FOTO: MORELL EFE

“Más de 300 hoteles van a cerrar este invierno y no habrá camas para la tercera edad. Los trabajadores irán al paro, las empresas cerrarán y los destinos sufrirán”, alerta Toni Mayor, el presidente de Hosbec, la patronal hotelera de la Comunidad Valenciana, en declaraciones a LA RAZÓN. Los hoteleros se plantan después de que el pasado 17 de junio el Imserso confirmara lo que ya había advertido la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra: la convocatoria de los viajes del Imserso para 2022-2023 mantiene los precios congelados pese al incremento generalizado de costes.

El Imserso, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, ha convocado 816.029 plazas para participar en el Programa de Turismo que se desarrollarán entre los meses de octubre de 2022 y junio de 2023, según publicó este pasado viernes el Boletín Oficial del Estado (BOE). Los precios, que oscilarán entre un máximo de 405 euros y un mínimo de 115 euros, han sido el principal motivo de malestar en el sector turístico, después de que Belarra afirmara que la convocatoria 2022-23 de los viajes del Imserso se desarrollará “sin modificar los precios que pagan las personas mayores, que no tendrán ni un céntimo de subida en los viajes”. “Que con el tsunami de inflación Ione Belarra diga que no va a subir ni un céntimo los viajes del Imserso es de una irresponsabilidad terrible. Se merece que la destituyan inmediatamente”, reclama Toni Mayor.

La Ministra de Industria y Turismo, Reyes Maroto, instó incluso a Ione Belarra a sentarse con el sector para revisar el programa, algo que no ha ocurrido. “El Ministerio de Asuntos Sociales no nos ha recibido nunca. Se ha hecho todo lo que se podía. En enero mandamos una carta al presidente del Gobierno, a la ministra de Turismo, a la de Asuntos Sociales y al Imserso pidiendo un nuevo pliego de condiciones porque la inflación a finales de 2021 estaba en un 6,7%. Nunca se nos respondió”, asegura el presidente de Hosbec. Ante esta falta de voluntad por parte del Gobierno de ofrecer al sector un programa sostenible, los hoteleros han decidido plantarse. Si la tarifa que reciben los hoteles que participan en el programa del Imserso (23 euros, con IVA incluido) no se incrementa, no habrá camas para los pensionistas.

“Esperamos que la ministra nos pueda dar la clave de cuadrar este programa de vacaciones con incrementos de los principales costes hoteleros: el coste laboral, con un 4,5% de incrementos de salarios firmados la pasada semana; el coste de alimentación y bebidas, con más de un 20% de incremento; y el coste energético con una subida del 150%”, señaló en este sentido el presidente de Hosbec a principios de junio en un comunicado.

30 euros por persona al día para cubrir costes

Hosbec estima que en 2022, con un IPC del 8,7% en mayo, la tarifa debería ascender a 30 euros por persona la noche. En 2021, cuando la inflación anual de mayo se situaba en el 2,7%, los hoteleros enviaron al Gobierno un estudio independiente realizado por la Universidad de Alicante en el que se estimaba que la tarifa para no trabajar a pérdidas debería oscilar entre los 27 euros y los 32 euros. “Ahora, con el incremento de precios de este año, toda la planta hotelera que trabaja con el Imserso solamente está pidiendo el coste del servicio: 30 euros por persona al día con pensión completa, animación, médico, etc. Estamos pidiendo algo justo, ni siquiera queremos un céntimo de beneficio”, subraya Toni Mayor.

“Si el ministerio no mueve ficha, los más de 300 hoteles que trabajan con el Imserso van a cerrar. No creo que nadie les dé camas. Miles de trabajadores se van a ir a la calle, la tercera edad se va a quedar sin vacaciones y va a ser un fiasco liderado por Belarra”, denuncia Mayor. En este contexto de congelación de precios, la patronal alerta de que numerosos hoteles ya están gestionando el cierre para la próxima temporada. “Nosotros ya estamos hablando con los comités de empresa y dando las opciones de llevar a cabo ERTE, crear fijos discontinuos o realizar despidos. No tenemos otra. Nos han abocado a esto. No quiero que el programa del Imserso nos arruine. Una cosa es perder un poco y otra cosa es perder hasta la camisa”, declara el presidente de Hosbec.

Pero el problema de los precios no solo atañe a los hoteleros, sino también a las empresas de transporte. Desde Hosbec, la patronal que suele gestionar 150.000 de las 817.000 plazas que se ofrecen (el 18,3% del total), recuerdan que las empresas de transporte tampoco van a poder ofrecer sus servicios al mismo precio de 2019 cuando ahora la gasolina cuesta el doble. En consecuencia, si el programa logra desarrollarse sin una actualización de precios, los pensionistas recibirán un servicio de menor calidad.

Vías para actualizar los precios

Hosbec critica que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “esté mirando a otro lado con los viajes del Imserso”. “Se equivoca. El Imserso son muchos empleos”, subraya Toni Mayor, quien culpa al ministerio de Ione Belarra de estar “haciendo demagogia barata e irresponsable”. En cambio, administraciones como la Diputación de Castellón, gobernada por el PSOE, ha revisado al alza un 20% las tarifas del programa social que ofrece a mayores de 55 años.

Para ajustar los precios al incremento de costes hay varias opciones. Por un lado, se podría plantear que cada usuarios pague en función de su renta. Por ejemplo, que algunos paguen 32 y otros 28 euros. Aunque la alternativa más viable que contempla el sector hotelero es que los usuario asuman un aumento de dos o tres euros por día, que serían 15 o 20 euros más por semana y por persona. “Los cinco euros restantes los debería poner el Estado. Esto supondría elevar la aportación anual de 63 millones que realiza al programa de viajes para mayores en otros 25 o 30 millones de euros”, según los cálculos de Hosbec.

Este incremento de presupuesto tendría un impacto positivo en la economía de los negocios, de los trabajadores y del propio Estado. “El programa del Imserso es un boleto de lotería que el Estado no quiere cobrar. Por cada euro que el Estado pone en ese programa, recoge 1,7 euros procedentes de impuestos y del mantenimiento del empleo. El cierre les sale más caro. Si invierten 30 millones más, ganarían 45 millones”, asegura a LA RAZÓN el presidente de Hosbec.