Eduard Saura, socio director de Accuracy
Eduard Saura, socio director de Accuracy FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

«El impuesto a la banca se trasladará al consumidor y a los accionistas»

Eduard Saura, socio director de Accuracy en España, pronostica que , pese a las incertidumbres, la inflación bajará en poco tiempo

Eduard Saura es socio director en España de Accuracy, la firma internacional especializada en asesoramiento financiero y estratégico. Cree que, siguiendo la teoría económica, el impuesto a la banca se trasladará al consumidor y a los accionistas.

¿Nos encaminamos hacia una recesión?

Cuando todo el mundo teme una recesión, desde políticos y expertos a la gente de la calle, es casi imposible que no se produzca, por el fenómeno de «profecía autocumplida». La pregunta que deberíamos hacernos es si va a ser corta o larga. Nos enfrentamos a tres problemas, que están entrelazados: oferta, inflación y guerra. Pensamos que los dos primeros se solucionarán rápidamente ajustando tipos y la cadena de suministros. Queda la guerra: salvo que se agrave la situación, la economía mundial aprenderá a vivir con ella. Por ello, creemos que el escenario más probable es una recesión corta.

¿Debemos acostumbrarnos a un entorno de elevada inflación y débil crecimiento?

No creo, pensamos que la inflación no se va a «cronificar», ya que en buena parte su origen es coyuntural. Solo en caso de que la guerra se expanda a toda Ucrania no será posible evitar nuevas tensiones.

Los bancos centrales están dispuestos a hacer lo que «sea necesario» para frenar la inflación y devolverla al 2% ¿Será suficiente?

Buena parte de la inflación es importada (energía y devaluación del euro) o coyuntural (problemas en la cadena de suministro). En Europa, no tenemos el «problema» del pleno de empleo EE UU, por lo que con la subida de tipos y medidas de control del precio de la energía, anticipamos que la inflación bajará sustancialmente en poco tiempo, empezando una espiral en el sentido contrario al actual. Llegar a un 2% quizás cueste más, pero es también nuestra previsión a largo plazo.

¿Hay riesgo reputacional para los bancos por la subida de los tipos de interés?

Sin duda, muchos españoles consideran que cuando tienen problemas, los rescatan con sus impuestos y, cuando las cosas van mal para la economía, ganan cobrando más. Políticamente, el Gobierno ha sido hábil anticipando esa percepción, pero en realidad los bancos como tal tienen muchas dificultades y para ellos solo hay que fijarse en su cotización histórica.

¿Cómo afectará a la banca y a la economía el nuevo impuesto extraordinario del Gobierno?

No sabemos todavía en qué consistirá por lo que es difícil hacer predicciones. La teoría económica dicta que una parte del nuevo coste se trasladará al consumidor y una parte la absorberá el banco, es decir sus accionistas.

¿Volverá a aparecer el fantasma de la «fragmentación» en la eurozona?

Contrariamente a la última crisis, en la que se enfrentaron países favorables a la ortodoxia monetaria contra los que pedían relajación de las reglas, para salir de la crisis del COVID-19, todos los países de la Unión tuvieron necesidad de un marco fiscal y de deuda más flexible. La guerra ha prolongado esta necesidad de inyectar dinero público en empresas semipúblicas o privadas, de crear nuevos impuestos o de reducir el IVA de ciertos productos, de poner topes al precio de la energía o de subvencionar su consumo. Por tanto, no vemos riesgo de fragmentación monetaria.

¿A qué panorama se enfrenta España con una deuda del 117% del PIB?

Es un nivel todavía asumible gracias al marco europeo, pero si queremos evitar tensiones en la prima de riesgo hay que alcanzar grandes pactos de Estado en materia de pensiones, educación, justicia, entes públicos e infraestructuras.

¿Qué invierno nos espera desde el punto de vista energético?

España no tendrá problemas para pasar el invierno, aunque habrá que ayudar a los hogares que más lo necesiten. Pero deberíamos aprovechar esta situación para concienciar a todos los ciudadanos de las externalidades negativas –políticas y medioambientales– de nuestra conducta energética: todos sabemos que los combustibles fósiles contaminan, pero solo ahora nos damos cuenta de que nos vuelven dependientes de países con los que no compartimos ideales. Y pocos saben que estamos quemando más carbón – en Alemania por ejemplo, pero también en España - para producir electricidad, lo que es un despropósito medioambiental. Debemos ahorrar energía. Es perfectamente posible hacer la misma vida consumiendo un 10% de energía menos.

En un entorno como el actual ¿en qué sectores hay que fijarse para invertir?

Hay que pensar a largo plazo: tecnología, educación, servicios para mayores, medioambiente y estar atento al inmobiliario, que probablemente sufrirá un ajuste, pero abrirá una ventana de inversión interesante, como ocurrió en la anterior crisis.

¿Cuáles son las perspectivas de la actividad de M&A para 2023?

Desde Accuracy, como expertos en transacciones, creemos que se notará la ralentización económica, la dificultad para levantar fondos y la dificultad para rotar carteras. Tras un período en el que el mercado estaba en ebullición prevemos más bien un año tranquilo.