Imserso: los hoteles de Benidorm se plantan y preparan un programa propio de turismo sénior

El sector se prepara para “el desastre que se avecina con el caos del Imserso”, advierte Hosbec. Muchos hoteles ya han comunicado la imposibilidad de prorrogar sus contratos con el adjudicatario del Imserso por que el precio “es una ruina”, añade la patronal

Anuncio de un viaje a Benidorm para personas mayores, en 2021
Anuncio de un viaje a Benidorm para personas mayores, en 2021 FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Los hoteles de Benidorm mueven ficha ante la negativa del Gobierno a subir los precios de los viajes del Imserso para la temporada 2022-2023. La congelación de precios en un contexto marcado por el incremento generalizado de costes no tardó en despertar las críticas del sector hotelero, que ya había amenazado con salir del programa si el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, del que depende el Imserso, no rectifica su decisión. Hosbec, la patronal hotelera de la Comunidad Valenciana, alegaba que la tarifa asignada no permite ni siquiera cubrir costes con la inflación disparada ya al 10,8%. “Si el ministerio no mueve ficha, los más de 300 hoteles que trabajan con el Imserso van a cerrar. No creo que nadie les dé camas”, advirtió Toni Mayor, presidente de Hosbec. Ante la falta de respuesta del ministerio, los hoteles de Benidorm han tomado la decisión de crear su propio programa de turismo sénior paralelo al del Imserso.

Los hoteles adscritos a la patronal Hosbec ya han iniciado contactos con asociaciones y colectivos de mayores que eligen Benidorm como uno de sus destinos preferentes para empezar a trabajar en circuitos paralelos. Toni Mayor, presidente de Hosbec y Nuria Montes, secretaria general se han reunido esta semana con Marcelo Cornellá, presidente de Fedepem, Federación Española para la Defensa de las Personas Mayores, para empezar a sentar las bases de un programa de viajes sénior de carácter privado que por un lado continúe con la labor social de potenciar la actividad de los mayores y que, por otro, contribuya a “mantener abiertos establecimientos hoteleros durante el invierno con el correspondiente mantenimiento del empleo y de la actividad en un marco económico ajustado a la realidad que vivimos” tal y como ha informado Toni Mayor.

De esta manera, el sector se prepara para “el desastre que se avecina con el caos del Imserso”, vaticina Hosbec en un comunicado. De hecho, “muchos hoteles ya han comunicado la imposibilidad de prorrogar sus contratos con el adjudicatario del Imserso por que el precio (22 euros por persona en pensión completa, con bebida, animación, wifi y todos los servicios de un hotel de 4 estrellas) es una ruina multiplicada por la inflación en las maltrechas cuentas hoteleras tras dos años de pandemia”, añade la patronal.

“No nos podemos quedar de brazos cruzados ante la pasividad y el desprecio que el Gobierno de España somete al sector turístico una y otra vez. Nos jugamos mucho el próximo invierno, con una responsabilidad muy grande con nuestros trabajadores sobre todo después de dos años de inactividad. Por eso vamos a estudiar hasta la última opción que exista de comercialización de un turismo sénior sostenible y ajustado a las necesidades de todos: de los mayores y de las empresas”, declara el presidente de Hosbec.

Rechazo “radical” a la tasa turística

En el mismo comunicado, Hosbec y Fedepem manifestaron su rechazo al inicio de la tramitación parlamentaria de la ley que crea la tasa turística. Las dos entidades se oponen al nuevo impuesto, del que estarían exentos programas de carácter social como el Imserso, pero que sí afectaría al resto de viajes de mayores. Lo consideran “incensario” e “injusto” y creen que va a “hacer perder competitividad a la industria turística valenciana”.

En su opinión, el “colectivo sénior es un segmento muy sensible al precio y sin duda buscará otros destinos más competitivos en el Mediterráneo como Murcia o Andalucía para sus viajes en detrimento de la Comunidad Valenciana si la tasa turística prospera”. Asimismo, la patronal recuerda que “un alto porcentaje de los viajeros de las temporadas bajas son personas mayores de 65 años, que contratan sus viajes en el mercado libre y que se verían obligados a pagar un nuevo impuesto además de los que ya pagan con su consumo turístico y gasto en destino”.