Hacienda

España lidera el alza de la presión fiscal en la OCDE mientras el Gobierno estudia más impuestos

En 10 años, los ingresos por impuestos han pasado del 31,3% al 36,6% del PIB. El Gobierno explora ahora fórmulas para que las grandes fortunas paguen más al fisco

21/09/2022.-La ministra de Hacienda María Jésus Montero y la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, este miércoles durante la reunión la Mesa de Diálogo Social para el Plan de Recuperación
21/09/2022.-La ministra de Hacienda María Jésus Montero y la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, este miércoles durante la reunión la Mesa de Diálogo Social para el Plan de Recuperación Javier Lopez EFE

España es el país de los 34 que componen la OCDE en el que más se incrementa la presión fiscal. Según el último informe publicado este miércoles por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, que aglutina a las economías más avanzadas del planeta, la presión fiscal creció en 1,9 puntos porcentuales en 2020 respecto al año anterior, dejando el indicador español que mide la relación entre los ingresos fiscales y el Producto Interior Bruto (PIB) en el 36,6%.

Presión fiscal en España
Presión fiscal en España Teresa Gallardo

En 2019, antes de la pandemia de coronavirus –y del consiguiente desplome del PIB–, la presión fiscal en España era del 34,7%. En 2010, este indicador estaba en apenas el 31,3%, con lo que se ha incrementado en más de cinco puntos porcentuales en un decenio. Es decir, 60.000 millones de euros más en impuestos. Esta subida en 10 años supone uno de los mayores incrementos de la OCDE, solo por detrás de Eslovaquia, Grecia y Corea del Sur. Esto ha provocado que España esté ya por encima de la media de este «club» de países avanzados (33,5%).

Más presión

Pese a estos datos, Hacienda aún no ha dicho la última palabra y estudia ahora más impuestos que compensen las rebajas fiscales anunciadas en los últimos días por las autonomías del Partido Popular. En este sentido, la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, afirmó este miércoles en el Congreso de los Diputados que el Gobierno está explorando un nuevo impuesto que grave a las grandes fortunas. En este sentido, tras defender los nuevos impuestos a las grandes empresas energéticas y a la banca que tramita en estos momentos el Congreso, la ministra de Hacienda defendió «seguir explorándolo con las grandes fortunas», esgrimiendo que «hay que pedir una mayor aportación a aquellos que más tienen».

Este movimiento del Ejecutivo se produce como respuesta al anuncio de Andalucía de eliminar el Impuesto de Patrimonio, y otras medidas como la deflactación del IRPF en esa comunidad y en Madrid, así como la rebaja del IRPF en Murcia. Un guiño a su electorado, que ha recibido también el aplauso de la extrema izquierda. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha valorado positivamente que Hacienda se abra a la posibilidad de subir los impuestos a las grandes fortunas, como lo ha hecho con energéticas y banca, como propuso su grupo en junio en el Congreso aunque, entonces, fue rechazado por sus socios de Gobierno del PSOE.

Montero no especificó qué fórmula se emplearía para que los ricos tributen más, aunque parece descartado que sea a través de un nuevo tributo. Una armonización del Impuesto de Patrimonio, estableciendo unos mínimos por debajo de los cuales las autonomías no podrían bonificar este impuesto, como sucede en la actualidad, parece la opción más probable. Montero defendió ayer en el Congreso reducir el margen de las comunidades autónomas para llegar a suprimir la tributación de los impuestos sobre los cuales tienen competencia, ante el riesgo de incurrir en «dumping» fiscal. No obstante, la titular de Hacienda aseguró que eso no implica centralizar impuestos, como insinuó el martes su compañero en el Consejo de Ministros y ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá.

Ingresos tributarios como porcentaje del PIB
Ingresos tributarios como porcentaje del PIB Teresa Gallardo

Sin recentralización

En declaraciones a los medios de comunicación en los pasillos del Congreso, Montero subrayó que el Gobierno «nunca» ha hablado de centralización, y que «armonización no es recentralizar, ni mucho menos». Así, señaló que recentralizar es cuestionar la capacidad de las comunidades para regular sobre determinadas figuras fiscales, y que la armonización que se persigue es «evitar que se produzca una práctica eliminación de figuras fiscales», como sucede en el Impuesto sobre Patrimonio en Madrid y ha anunciado ahora Andalucía.

Ayer, Escrivá aseguró que nunca habló de una «recentralización» fiscal. «No salió de mi boca la palabra recentralización», dijo. Aunque efectivamente no pronunció la palabra, sí asintió «a título personal» a la pregunta en la que se le planteaba en una entrevista en Onda Cero.