En busca de una solución para Abengoa, que ha presentado hoy el preconcurso

Campus Palmas Altas, sede de Abengoa en Sevilla.
Campus Palmas Altas, sede de Abengoa en Sevilla.

Abengoa ha solicitado hoy el preconcurso de acreedores, mientras sus acciones siguen desplomándose en Bolsa y crece la presión política y social para encontrar una solución que evite la que sería la mayor insolvencia de una empresa en España.

Abengoa ha solicitado hoy el preconcurso de acreedores, mientras sus acciones siguen desplomándose en Bolsa y crece la presión política y social para encontrar una solución que evite la que sería la mayor insolvencia de una empresa en España.

Los esfuerzos de la empresa, la banca acreedora y el Gobierno -con el escaso margen de maniobra que tiene en una empresa privada- pasan ahora por encontrar una salida, en medio de una fuerte presión social y política para salvar una empresa que da empleo a 24.000 personas, unas 7.000 en España, y con un perfil muy cualificado.

Según fuentes del sector consultadas por Efe, el principal escollo es claro: la complicada situación financiera de la empresa, que tiene una deuda bruta que roza los 9.000 millones de euros y deudas a proveedores superiores a 5.000 millones.

Desde el sector financiero señalan que frente a ese gran inconveniente de la compañía está su potencial y sentido industrial, una baza que la banca acreedora quiere jugar para poder dar viabilidad a la empresa y lograr una salida aunque el escenario sea complicado.

"Hay varias vías de solución pero ninguna es fácil", reconocen analistas consultados por Efe.

Desde XTB, su analista Rodrigo García apunta tres: la entrada de un nuevo socio capitalista que inyecte liquidez, que los bancos acuerden una refinanciación y den cierta holgura a la empresa o que se opte por un rescate público, aunque subraya que esta última opción es la más complicada e improbable.

Sobre la entrada de un nuevo socio tras la retirada de Gestamp, García también ve difícil encontrar un candidato para el que el potencial industrial de Abengoa compense apuntarse la abultada deuda.

"La solución no va ser inminente pero va a haberla", insisten otras fuentes financieras.

Mientras, las reacciones desde el ámbito político, económico o sindical se han seguido sucediendo presionando a la banca y al Gobierno para que se logre una salida en aras del empleo.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha garantizado la colaboración del Gobierno en la búsqueda de una solución "de futuro" para Abengoa y ha pedido a todos los implicados que "negocien y dialoguen hasta la extenuación".

El ministro de Industria, José Manuel Soria, ha insistido en que espera una solución para la empresa, cuya situación es "extremadamente delicada", y ha recordado que no son épocas en las que el Estado pueda inyectar capital en una empresa privada.

Desde la oposición, el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, ha pedido al Gobierno que "ponga todo de su parte" para buscar una salida, mientras que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha subrayado que las entidades financieras "no pueden fallar", del mismo modo que "España se implica con el sistema financiero en los momentos de dificultad".

El candidato de Unidad Popular-IU a la presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, ha abogado por que la administración pública rescate a Abengoa y "fuerce"también a la banca a salir en su ayuda para preservar los puestos de trabajo.

Desde los sindicatos, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha manifestado su preocupación por el empleo, mientras que el secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha pedido al Gobierno que se "comprometa políticamente"en la búsqueda de una solución y, si no hay resultados, ha demandado la intervención directa a través del ICO y Bankia.

En este punto, el secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, ha señalado que la participación pública, a través de préstamos del ICO, es "muy limitada"y "muy minoritaria".

Mientras, la dirección de la empresa ha mandado a sus empleados, a través de un comunicado interno, un mensaje en el que ha dado explicaciones sobre la situación y ha transmitido tranquilidad.

Además, su filial Abengoa Yield ha comunicado a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) la marcha de su director general, Javier Garoz, y su intención de seguir centrados en ejecutar su estrategia y el plan recientemente aprobado.

Los títulos B de Abengoa, los de mayor liquidez y que hasta hoy cotizaban en el Ibex-35, se han desplomado un 40 % en la jornada, una caída que ahonda en el descenso del 53 % que se apuntaron ayer.

Juzgado de lo Mercantial 2 de Sevilla

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla ha asumido el preconcurso de acreedores solicitado por Abengoa, con el que dispondrá de un plazo de cuatro meses para negociar una solución con sus acreedores.

En este sentido, fuentes judiciales han informado a Europa Press de que el preconcurso ha recaído en el Juzgado que dirige el juez Miguel Angel Navarro, y han resaltado que este órgano judicial, al igual que ocurre con el Mercantil 1, se encuentra en la actualidad "muy congestionado"en cuanto al número de asuntos que tramita.

Las mismas fuentes consultadas por Europa Press han resaltado que, entre ambos juzgados, tienen pendientes de señalar unos 3.000 asuntos, destacando que el volumen de entrada de asuntos supera en un 300 por ciento el módulo establecido por magistrado y año por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

"Los dos juzgados están muy congestionados", han resultado las fuentes consultadas, que han indicado que el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla consta de una decena de funcionarios más un secretario judicial.

Los juzgados de lo Mercantil de Sevilla, cabe recordarlo, han comenzado ya su actividad en sus nuevas instalaciones en el edificio Viapol de la capital hispalense, donde ocupan una superficie de 713 metros cuadrados frente a los 360 metros cuadrados que tenían en su anterior ubicación en el edificio Noga.

Las nuevas dependencias, que ocupan una gran parte del ala sur de la planta tercera del edificio Viapol, cuentan con nueve despachos individuales --seis para jueces y tres para secretarios--, dos salas de vistas, una sala para recepción de grupos, tres de tramitación y cinco dependencias para archivo.

Además, el Plan Piloto de Tribunal de Instancia Mercantil de Sevilla ha previsto para estos órganos judiciales una dotación de seis magistrados --dos de ellos coordinadores--, cuatro secretarios y 28 funcionarios, aunque se podría incrementar la previsión en función de la posible creación de un nuevo juzgado de lo Mercantil en la capital hispalense, que ha sido solicitada al Ministerio de Justicia.