Los valores turísticos acusan el atentado

Las acciones de las principales empresas turísticas que cotizan en la bolsa española sufrieron ayer en sus cotizaciones el impacto del atentado de jueves en Barcelona ► Cadenas hoteleras y aerolíneas sufrieron ayer las mayores caídas del mercado de valores

Paneles de la Bolsa de Madrid
Paneles de la Bolsa de Madrid

La Bolsa española ha perdido hoy el 0,56 % y se ha situado por debajo de 10.400 puntos, con los grandes valores y el sector turístico a la baja, en una jornada marcada por la caída en las plazas internacionales en la que han incidido los atentados terroristas en Cataluña.

La bolsa española encajó de la mejor manera que pudo el golpe del atentado terrorista que el jueves se conocía cuando el mercado estaba realizando sus últimas operaciones de ajuste. El Ibex, que arrancó la sesión cediendo un 1,3%, fue a más y terminó cerrando con una pérdida del 0,56% no muy diferente de la cualquier otra sesión bajista. «Da la sensación de que las bolsas están curadas de espanto y han aprendido a lidiar con este tipo de sucesos», dijo Felipe López-Gálvez, analista de XTB.

Pero si el Ibex fue de menos a más durante la sesión, no ocurrió igual con los valores turísticos, que fueron lo que peor acusaron el golpe terrorista, ante el temor de un frenazo en seco de las llegadas de visitantes en un año en el que se esperan superar los 80 millones, por primera vez en la historia. Desde el inicio de la sesión, los inversores centraron las ventas en las acciones de la empresas con alguna vinculación con el sector turístico. La principal perjudicada fue NH Hotels. El grupo hotelero se dejó en la sesión un 3,80%, después de que sus acciones se dejaran durante la jornada 20 céntimos de euro. Tampoco salió bien parado IAG, el grupo aeronáutico en el que se integran British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus. Sus títulos perdieron un 2,21% de su valor. El grupo hotelero Meliá cedió un 1,97% y el gestor aeroportuario Aena, un 1,97%.

En las bolsas europeas hubo división de opiniones, aunque los números rojos predominaron sobre los verdes, en una semana en la que las actas de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo pesaron más que los resultados empresariales o los datos macroeconómicos que se publicaron. París y Londres se alinearon con Madrid, mientras Fráncfort y el EuroStoxx redujeron sus caídas al 0,31 y 0,39%, respectivamente. Milán se permitió el lujo de subir, aunque sólo fuera un 0,12%, gracias al empuje de los valores financieros, su eterno «talón de Aquiles».

Hoteles y aerolíneas

Algunas compañías aéreas reflejaron en sus cotizaciones el miedo a un nuevo bajón en las reservas como consecuencia del atentado terrorista. El grupo Air France-KLM perdió un 1,59%, mientras Ryanair, la mayor compañía «low cost» de Europa, caía un 0,7%. Lufthansa, más pendiente de buscar una fusión con Air Berlin repuntó un 0,41%.

De las principales compañías del sector turístico del índice europeo EuroStoxx 600, destacó la bajada de Intercontinental Hotels, el 1,6%; Easy Jet se dejó el 0,85% y Thomas Cook, el 0,48%.

Rodrigo García, analista de XTB, considera que, «lamentablemente, existen varios precedentes similares en Europa en los dos últimos años. Si echamos mano de la historia, ni el turismo ni la actividad económico ni los mercados han visto afectado su desarrollo normal», más allá del impacto inicial. La jornada de ayer registró una caída de los valores turísticos muy similar al de los días siguientes tras el atentado de marzo del pasado año contra las instalaciones del aeropuerto de Bruselas-Zaventem y la estación de metro de Maelbeck de la capital belga.

Felipe López-Gálvez cree que las consecuencias pueden ser mayores. «Con un turismo que empieza a dar síntomas de saturación y preocupado por la subida del euro (en máximos desde 2015), el atentado de Barcelona podría poner fin a un crecimiento espectacular del sector».

Con la investigación policial aún en marcha, ya han empezado a dejarse sentir las voces que adelantan una importante repercusión en la llegada de turistas. Las redes comienzan a hablar ya de cancelaciones de reservas, aunque hasta dentro de algunos días no podrán comprobarse las consecuencias reales del atropello.

Las únicas reacciones constatadas vienen de Rusia y en sentido positivo. La Asociación de Turoperadores de Rusia (ATR) confirmó que los turistas rusos que ayer se encontraban en Barcelona continúan sus vacaciones y que no se habían producido cancelaciones de reservas, aunque esperan un descenso coyuntural a corto plazo de la demanda». Según la ATR, más de 100.000 turistas rusos se encuentran en estos momentos en suelo español y cientos de miles de personas ya han reservado sus viajes hasta el mes de octubre próximo. Entre enero y junio, más de 545.000 turistas rusos visitaron España, un 13,6% más que en el primer semestre de 2016.

Calma en el sector

El presidente de la Asociación Europea de Turoperadores, Tom Jenkins, aseguró a Efe que «no anticipamos muchas cancelaciones inmediatas. Estos incidentes son cada vez menos infrecuentes y la gente comprende que pueden ocurrir en cualquier lugar». El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza no ve ningún motivo para desaconsejar los viajes a España. «La experiencia demuestra que la gente ya no se muestra impresionada por esos ataques», comentó el portavoz de Kuoni.

En el primer semestre de este año, Cataluña recibió la visita de 8.644.565 de turistas, el 23,7% de los que llegaron a España, con un aumento interanual del 10,3%, según datos de Frontur.