Historia

La CEOE se debate entre la continuidad y el cambio

La Razón
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Juan Rosell y Antonio Garamendi se disputan el próximo miércoles la presidencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

Las elecciones a la presidencia de la patronal encaran su recta final entre aires de cambio o continuidad. El próximo miércoles, los empresarios deberán elegir al que será el representante durante los próximos cuatro años de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Las opciones son dos: el actual presidente, Juan Rosell, o Antonio Garamendi, presidente de la patronal de la pequeña y mediana empresa, Cepyme.

En el caso de que fuese Rosell el vencedor encararía su segundo y último mandato al frente de la patronal. Por el contrario, Garamendi representa el cambio, la alternativa al continuismo de Rosell. En cualquier caso, ambos deberán enfrentarse a un mandato que, en principio, parece que será el de la recuperación económica definitiva de España tras más de un lustro de crisis galopante. Así, de las elecciones del próximo miércoles saldrá el cuarto –Rosell– o quinto –Garamendi– presidente de la historia de la CEOE. Antes que ellos lideraron la patronal Carlos Ferrer Salat (1977-1984), miembro fundador de la organización; José María Cuevas (1984-2007); Gerardo Díaz Ferrán (2007-2010); y, desde entonces, Rosell. De todas las elecciones celebradas a la presidencia de la CEOE, tan sólo en dos ocasiones hubo rivalidad: en 2010 y ahora. Es decir, Rosell ha sido el único candidato a presidir esta patronal que ha tenido oposición en sus candidaturas. Hace cuatro años, Santiago Herrero, de la patronal andaluza, fue el rival de Rosell. El catalán se impuso finalmente con 444 votos, frente a los 247 de Herrero.

Por el momento, Rosell parte con cierta ventaja en la elección, a juzgar por el número de avales logrados para presentar su candidatura. Rosell presentó hace unos días 306 avales y el apoyo de 72 organizaciones territoriales y sectoriales, mientras que Garamendi se limitó a cumplir con los estatutos de la patronal y a hacer públicos 27 avales y media docena de organizaciones. El respaldo presentado por Rosell supone el 40% de los vocales que tienen derecho a voto. Esto no significa, ni mucho menos, que la elección está ya decidida de antemano. El voto es secreto y presencial, por lo que aún faltan muchos vocales por mostrar sus intenciones y decantarse hacia uno u otro lado de la balanza.

Momento delicado

Las elecciones a la CEOE llegan en un momento delicado para la organización, que ha perdido recientemente a dos de sus vicepresidentes y pesos pesados por supuestos casos de cobros irregulares: Arturo Fernández –implicado en el escándalo de las tarjetas «black» de Caja Madrid, y Jesús Terciado, denunciado por tres miembros de la patronal de Salamanca por presentar facturas falsas.

La nota curiosa de las elecciones la pone el hecho de que, debido a la austeridad, la Asamblea General del miércoles no contará con conexión a internet inalámbrica. Según se explica en la convocatoria de prensa para el acto, la CEOE apunta que «debido a la política de ajuste presupuestario de la organización, lamentamos no poder ofrecer ni servicio de wifi».