La Eurozona dice que España debe reducir su carga fiscal sobre el trabajo

La Razón
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La eurozona abordó ayer la necesidad de trasladar la carga fiscal del trabajo a otros impuestos, como al consumo o tributos medioambientales, un área en la que España y otros diez países afrontan un "reto".

La eurozona abordó ayer la necesidad de trasladar la carga fiscal del trabajo a otros impuestos, como al consumo o tributos medioambientales, un área en la que España y otros diez países afrontan un "reto".

En una serie de debates que efectuarán los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro en los próximos meses para analizar las mejores vías para fomentar el crecimiento y el empleo, el Eurogrupo analizó hoy la llamada cuña fiscal, la diferencia entre el importe neto que recibe un empleado por su trabajo y lo que una empresa paga por dicho trabajo.

El ministro español, Luis de Guindos, intervino en el debate, junto con los representantes de Italia y de Holanda, para presentar las medidas que ha tomado el Gobierno al respecto, como "la tasa fija de 100 euros al mes de las cotizaciones a la Seguridad Social y las modificaciones del IRPF que proyecta"el Ejecutivo, explicó.

Se trata de "un elemento fundamental para conseguir que el funcionamiento del mercado de trabajo mejore", afirmó a su llegada al encuentro.

Según el Eurogrupo, la carga fiscal sobre el trabajo en la eurozona es "de las más elevadas en el mundo"y supone un impedimento al objetivo de apoyar la actividad económica y crear empleos.

Un total de 11 países afrontan particularmente "retos"con respecto a la alta carga fiscal sobre el trabajo, sobre todo la que se aplica a los ingresos bajos: España, Austria, Bélgica, Estonia, Francia, Alemania, Italia, Letonia, Luxemburgo, Holanda y Portugal.

Mientras que varios Estados miembros han acometido o están en el proceso de acometer reformas para hacer frente a esta cuestión, el Eurogrupo considera que hacen falta "más esfuerzos", pero "teniendo en cuenta las circunstancias específicas"de los países.

En su reacción sobre la reforma fiscal española, la Comisión Europea (CE) criticó recientemente que el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy no haya anunciado "ningún traslado de la carga impositiva desde las cotizaciones a la Seguridad Social hacia los impuestos indirectos (como el IVA o tributos medioambientales o el IBI) para impulsar la creación de empleo"tal y como recomendaron al país los socios europeos.

El vicepresidente de la CE y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Siim Kallas, no quiso hoy valorar la reforma fiscal española y únicamente dijo que deberían aplicarse medidas para reducir la carga sobre el trabajo, aunque explicó que depende del país en cuestión decidir qué hacer.

Sostuvo que "la reducción de las cuñas fiscales excesivas de una manera que sea neutral para el presupuesto podría traer grandes beneficios para el empleo, así como impulsar la competitividad y el crecimiento en la zona euro".

Kallas, que sustituye a Olli Rehn tras su marcha a la Eurocámara, recalcó que los cálculos de Bruselas apuntan a que los países podrían contribuir hasta 65.000 millones de euros al PIB y crear hasta 1,4 millones de empleos si desplazaran la carga fiscal del trabajo al consumo en la próxima década.

En cualquier caso, las reducciones de la carga fiscal sobre el trabajo debe ser compensado por otras medidas, recalcó el Eurogrupo, teniendo en cuenta el "margen de maniobra"que tienen con respecto a los objetivos de déficit.

"Ello puede conseguirse, preferiblemente, a través de recortes del gasto o a través de traslados de impuestos neutrales desde el punto de vista de los ingresos", señaló la eurozona, que pretende volver a analizar la implementación de reformas en este sentido en su reunión informal de septiembre, que se celebrará en Milán.

Kallas afirmó que la CE apoyará los esfuerzos de los países en este contexto y aplicará los principios que se establezcan en base a las mejores prácticas en su análisis de los proyectos presupuestarios para 2015, que los países tienen que enviar a Bruselas en otoño.

El Eurogrupo hará además un seguimiento a esta cuestión en la primavera próxima y realizará un análisis de la implementación de las reformas encaminadas a reducir la cuña fiscal.

La eurozona también aprobó hoy la devolución adelantada de 1.300 millones de euros del rescate financiero concedido a España, que recurrió a 41.333 millones de euros para sanear su sistema financiero, y dio luz verde a sendos desembolsos de 600 y 1.000 millones de euros para Chipre y Grecia, en el marco de sus respectivos rescates.