La UE no congelará los fondos a España gracias a los ajustes

España consigue sortear la congelación de los fondos europeos, al menos por el momento. El Ejecutivo comunitario hará hoy público su veredicto sobre las medidas tomadas por el Gobierno con relación a los ajustes del año 2016 para cumplir con el objetivo de déficit público comprometido con nuestros socios europeos para este año, establecido en el 4,6% del PIB. Una primera meta que España debe cumplir de manera escrupulosa para evitar la congelación de los fondos estructurales debido al derrape presupuestario de 2015, después de que el ejecutivo comunitario perdonara en el mes de julio, in extremis, una multa por valor de 2.000 millones de euros.

En este primer examen, España consigue un aprobado. La semana pasada, las previsiones económicas del equipo del comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ya auguraron que nuestro país será capaz de cumplir con esta meta. Según confirman fuentes diplomáticas, el informe que hoy publica Bruselas va en la misma dirección y dictamina que nuestro país ha realizado las «medidas efectivas» necesarias y que, por lo tanto, no hay lugar para una congelación de los fondos europeos. De esta manera, España ve recompensado en parte su esfuerzo, después de la modificación en la retención trimestral del impuesto de sociedades, una medida con la que, después de los buenos resultados del mes de octubre, el Gobierno aspira a recaudar 9.100 millones de euros.

A pesar de estas buenas noticias, éste es sólo un primer paso. Bruselas emitirá hoy en sus respectivos informes los presupuestos enviados por las capitales europeas dentro del procedimiento habitual de vigilancia de las cuentas públicas. España, por el momento, debido al «impasse» institucional vivido durante diez meses, tan sólo ha enviado a la capital comunitaria una prórroga de sus presupuestos de 2016 ,sin cambios en las políticas presupuestarias. El Gobierno de Rajoy debe negociar ahora con el resto de las fuerzas políticas un borrador para 2017 con las medidas de ajuste pertinentes. Fuentes diplomáticas esperan que este documento sea remitido a finales de este mes a Bruselas y el ajuste estructural deberá suponer, al menos, un 0,5% del PIB ( unos 5.000 millones de euros) no dependientes del ciclo económico. La paciencia de Bruselas no es eterna. La última semana de octubre, antes de que se produjera la investidura del nuevo Gobierno, la Comisión envió una carta a nuestro país en la que apremiaba al ejecutivo a ponerse manos a la obra para cumplir con los compromisos adquiridos.

Todo indica que estas presiones de Bruselas son la mejor arma del Gobierno de Mariano Rajoy en las negociaciones con el resto de las fuerzas parlamentarias. Tras la última reunión con sus homólogos de la zona euro, Luis de Guindos, recordaba que el cumplimiento del déficit público, en un Gobierno en minoría, corresponde a todos los partidos políticos.