Movió dinero en el extranjero hasta horas antes de su arresto

Familiares del ex ministro y ex vicepresidente del Gobierno, en las inmediaciones de su domicilio, en el barrio de Salamanca
Familiares del ex ministro y ex vicepresidente del Gobierno, en las inmediaciones de su domicilio, en el barrio de Salamanca

El ex ministro de Economía durante el mandato de José María Aznar Rodrigo Rato fue avisado a principios de esta semana de que la Agencia Tributaria (AEAT) y el Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) le seguían los pasos por supuestos delitos económicos. No obstante, el también ex ministro de Economía y Hacienda que, obviamente, aún guarda contactos al más alto nivel, no recibió la notificación oficial hasta la jornada de ayer, lo que le llevó en la víspera a asegurar que «no tenía constancia» de la investigación que ayer derivó en su detención. Cuando los agentes de Policía y del departamento de Aduanas, a instancias del juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, llegaron a su domicilio en el número 33 de la calle Don Ramón de la Cruz, Rato no tuvo margen de maniobra. Supo que sus movimientos de capitales en sociedades instrumentales, realizados apenas horas antes, habían sido detectados por los responsables de la investigación.

Pesquisas paralelas

El detonante de la intervención policial al estilo de «Los hombres de Harrelson» –como la definió ayer una de las fuentes consultadas por este diario– en la vivienda del ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) y posterior detención no fue principalmente por la investigación por supuesto blanqueo de capitales vinculada a la lista que Hacienda elaboró con los sujetos que realizaron declaración tributaria «especial» en 2012.

Según fuentes cercanas a la investigación, la causa que investiga el origen de los fondos de los 705 contribuyentes sospechosos de blanqueo que se acogieron a la amnistía fiscal, en la que figura el propio Rodrigo Rato y que fue enviada por la AEAT al Sepblac, no está ni siquiera judicializada y no ha sido la que ha centrado la intervención policial y posterior detención del ex presidente de Bankia.

La «actuación administrativa independiente» de la anterior es una pieza paralela de la investigación, que se centra en un supuesto delito de alzamiento de bienes y de operaciones que el ex vicepresidente del Gobierno realizó con capitales en el «complejo entramado societario» a través del cual vehiculaba parte de su patrimonio, y que estaba suficientemente avanzada como para ordenar el registro. Cuando el juzgado percibió que el ex presidente de Bankia estaba realizando movimientos de dinero, ordenó la inspección en las propiedades de Rato.

Alertado por la inminente apertura del tercer proceso judicial contra su persona, el ex vicepresidente del Gobierno habría realizado transferencias de capitales desde la sociedad vinculada con las Islas Vírgenes y con Gibraltar. Como informaba ayer Vozpópuli, la compañía instrumental tiene su sede en Reino Unido, se llama Lilac Trading Limited y está controlada al 75% por Rato. De hecho, según fuentes judiciales, un juzgado no tramita la inspección de la vivienda de un particular si no detecta «o bien riesgo de fuga o bien movimientos sospechosos de capitales».

La operativa realizada por el ex presidente de Bankia con la sociedad «pantalla» u opaca lo que buscaba era ocultar su patrimonio a las autoridades fiscales (Hacienda y la UDEF, principalmente). En la investigación en curso contra él, en la que intervinieron desde organismos de la Agencia Tributaria hasta delegaciones de la Policía, los movimientos realizados desde las cuentas de la citada sociedad fueron detectados por el juzgado.

Lo que no ha trascendido hasta la fecha es el volumen del capital que el ex vicepresidente del Gobierno controlaba en la citada sociedad «opaca» de Reino Unido. Fuentes consultadas al respecto argumentan que, por la magnitud de la operación articulada, «el caso recuerda mucho al de Bárcenas». No obstante, descartaron que las cifras alcancen los más de 40 millones del ex tesorero del Partido Popular.

La detención por supuesto alzamiento de bienes, fraude societario y blanqueo de capitales se suma a las imputaciones por el caso de las «tarjetas opacas» de Caja Madrid y Bankia y por la salida a Bolsa de esta última, cuyo progresivo descenso derivó en el rescate financiero europeo de las cajas de ahorros y puso a España al borde de una intervención total por parte de la troika (FMI, BCE y Comisión Europea).