Revalorización

La pensión media de jubilación subirá 730 euros al año en 2024

Las pensiones contributivas subirán un 3,8% en 2024. Las mínimas y no contributivas crecerán más. La revalorización supondrá un gasto extra de 7.647 millones de euros para las arcas de la Seguridad Social

Dos jubilados compran en un supermercado
Dos jubilados compran en un supermercado H.Bilbao Europa Press

Nueva legislatura y nueva subida de las pensiones, aunque más contenida. Las pensiones contributivas subirán en 2024 en torno a un 3,8%, algo menos de la mitad que este año, cuando la subida fue del 8,5%, la revalorización más alta y más cara de la historia. Por su parte, las pensiones mínimas y no contributivas sufrirán un incremento mayor, según establece la reforma de las pensiones, con el fin de garantizar su suficiencia. Según los expertos del Grupo de Investigación en Pensiones y Protección Social, la revalorización de las pensiones contributivas, mínimas y no contributivas, supondrá un coste extra de 7.647 millones de euros para las arcas de la Seguridad Social.

Cuando estaba en funciones, el Gobierno calculó que el IPC medio anual con el que se revalorizarían las pensiones en 2024 podría cerrar en una horquilla de entre el 3,5%, el 4% y el 4,5%, en función de cómo evolucionase la inflación en los últimos meses del año. En concreto, había que esperar a finales de noviembre para conocer el porcentaje del Índice de Precios de Consumo (IPC) medio anual, al que está ligada la revalorización de las pensiones, y que se mide entre diciembre del año anterior (2022) y noviembre del año actual (2023).

Ayer, 29 de noviembre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el IPC adelantado de noviembre, que se ha situado en el 3,2%, pudiendo calcularse así el dato casi definitivo del IPC medio anual, que sería de 3,76%, redondeándose al 3,8%. No obstante, el dato oficial se conocerá el 14 de diciembre, cuando el INE publique la inflación definitiva de noviembre, aunque ambas cifras suelen ser coincidentes, por lo que el Ministerio de Seguridad Social da por válido el dato del 3,8% para hacer una estimación inicial de la subida de las pensiones. Este alza del 3,8% será también la que defienda hoy el Ministerio de Trabajo en la mesa de diálogo social para negociar el salario mínimo interprofesional (SMI) para 2024.

La revalorización se quedará en la parte baja de la horquilla estimada por el Gobierno por la estabilización de la inflación durante los últimos meses del año (3,5% en septiembre y octubre, y un 3,2% en noviembre), debido, principalmente, al abaratamiento de los carburantes y a una subida de los precios de los alimentos menos pronunciada que la experimentada un año antes.

La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, celebró el dato de revalorización de las pensiones contributivas porque considera que esto implica un mensaje de «tranquilidad», «certidumbre» y de «garantía del poder adquisitivo» y explicó que supondrá un incremento de unos 640 euros al año para la pensión media del sistema, de 1.197,9 euros al mes en 14 pagas (1.243,42 euros en 2024).

Teniendo en cuenta que la pensión media de jubilación contributiva se sitúa actualmente en 1.377,7 euros (dato de noviembre), con la subida, rondaría los 1.430 euros en 2024 (732 euros al año más). Esta es la pensión principal percibida en España: la cobran 6,3 millones de personas. Por regímenes, la pensión media de jubilación procedente del Régimen General es ahora de 1.533,7 euros mensuales y se elevaría a 1.591,98 euros, mientras que la media de jubilación de los autónomos pasaría de los 917,6 euros actuales a 952 euros.

Al igual que el resto de pensiones contributivas (salvo las mínimas), la máxima subirá con el IPC medio interanual. Sabiendo que la pensión máxima en España en 2023 se sitúa en 3.059,23 euros al mes (42.829 euros al año en 14 pagas), con una revalorización del 3,8% se elevaría en 116,25 euros al mes, hasta 3.175,48 euros (44.456,72 euros anuales).

En 2024 no se aplicará todavía el llamado destope de la pensión máxima inicial, que arrancará en 2025 y consistirá en revalorizar la pensión máxima con el IPC más un incremento adicional de 0,115 porcentuales acumulativos cada año hasta 2050, lo que supondrá un incremento aproximado del 3% en ese periodo.

La reforma de las pensiones recoge que, entre 2024 y 2027, las pensiones mínimas contributivas y las no contributivas subirán por encima de la inflación para garantizar su suficiencia. En base a este criterio, la pensión mínima contributiva crecerá durante los próximos cuatro años hasta alcanzar en 2027 el 60% de la renta mediana correspondiente a un hogar con dos adultos.

Según consta en el informe «Proyecciones del Gasto Público de Pensiones en España», la pensión mínima de jubilación para mayores de 65 años con cónyuge a cargo, la más numerosa dentro de esta categoría, subirá un 7% en 2024 al pasar de los 13.526,8 euros vigentes este año a 14.453 euros el próximo año (1.032 euros mensuales en 14 pagas) gracias a esta senda de incremento prevista hasta 2027. Es decir, estos jubilados cobrarán el año que viene 926 euros más que ahora.

Siguiendo este mismo criterio de suficiencia, las no contributivas tendrán que situarse en el 75% del umbral pobreza individual en 2027. Por lo tanto, pasarán desde los 6.784,54 euros anuales (484,61 euros al mes) en 2023 en caso de cuantía integra, hasta casi 8.300 euros anuales (592 euros mensuales) en 2027. Es decir, está previsto que aumente un 29,5% durante los próximos cuatro años, aunque en concreto en 2024 se acercaría a los 7.300 euros anuales (casi 520 euros al mes). En principio, el Ingreso Mínimo Vital subirá de igual manera al estar referenciado a las pensiones no contributivas y las mínimas de viudedad se equipararán a las mínimas contributivas de jubilación.

Evolución de la subida de las pensiones

Hasta 2011, año en que se congelaron todas las pensiones menos las mínimas y no contributivas, las pensiones se revalorizaban cada año conforme a la inflación prevista y luego se abonaba una paga compensatoria si el índice de precios de consumo (IPC) de noviembre era mayor a la subida fijada. En 2013 se estableció un mecanismo de revalorización ligado a la situación financiera de la Seguridad Social, que establecía una subida mínima del 0,25 % mientras estuviera en déficit. En 2018 se derogó de facto ese mecanismo con la recuperación de la denominada "paguilla" que se calculó con la media de las tasas interanuales de IPC de los últimos 12 meses, en lugar de con el IPC de noviembre como era tradicional. Esta fórmula se adoptó legalmente en la reforma de las pensiones de 2021 para calcular la revalorización anual, después de que la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo recomendara volver a ligar las pensiones al IPC.

La subida fue del 8,5% en 2023 para las pensiones contributivas y mínimas y del 15% para las no contributivas. En 2022, el aumento fue del 2,5% general, y del 3% para las pensiones mínimas y no contributivas. Mientras, en 2021, el alza fue del 2,5% para todas las pensiones. En 2020, la subida fue del 0,9% para todas las pensiones del sistema y en 2019, antes de la pandemia, las contributivas se revalorizaron un 1,6% y las mínimas y no contributivas subieron un 3%.