Palabra del año

La Real Academia Española (RAE) ha cerrado hoy la XXIII edición del Diccionario de la lengua española, que se publicará en octubre de este año
La Real Academia Española (RAE) ha cerrado hoy la XXIII edición del Diccionario de la lengua española, que se publicará en octubre de este año

Son diversas las instituciones que anualmente eligen la «palabra del año», aquella que, por su presencia y uso destacados, es considerada la más representativa de la realidad social del momento. Así, destaca el atractivo concurso que convoca la Fundéu, Fundación del Español Urgente, que cuenta con el especial asesoramiento de la RAE. La rica experiencia que acumula avala el acierto de sus elecciones. Recordando las voces que han resultado elegidas hasta el momento, encontramos: escrache, selfi, refugiado, microplástico, populismo y aporofobia.

En 2019, por vez primera, no se alzó como ganadora una palabra, sino un símbolo, el emoticono o emoji, tan connatural en nuestras conversaciones en las relaciones virtuales. Aunque todavía no hemos atravesado el ecuador del año, no es difícil pronosticar que, entre las doce palabras finalistas de 2020, no faltará ninguna de estas: alarma, excepción, epidemia, pandemia, coronavirus, confinamiento, desescalada, fase, contagio, crisis, depresión, corrupción, uci… No añado más porque quedando siete meses para que finalice el año, los españoles aún estamos a tiempo de acuñar nuevas voces que desplacen a las anteriores. Ojalá la reciente realidad vivida nos ayude a sobreescribir 2020 y podamos elegir palabras como libertad, ética, salud, alegría, vida, solidaridad, paz, convivencia, ancianidad, cuidados… y «elecciones en normalidad». Esto último sobre todo, ya que la esperanza no hay que perderla, pero bien entendida como «virtud teologal», porque como «optimismo laico», nada de nada.