Olona a Iglesias: “¿La cal ya no es tan viva desde La Moncloa?”

La diputada de Vox reta al vicepresidente a la próxima sesión de control y le espeta: “Qué fácil es pasar del puño en alto a los posados en las revistas"

La diputada de Vox, Macarena Olona lanzó sus dardos contra el vicepresidente Pablo Iglesias a quien, durante la sesión de control, interpeló por si piensa dimitir a la vista de los escándalos judiciales que le afectan tanto a él como a su partido. Le recordó lo lejos que queda “ese año 2015 en el que su formación salía a las calles buscando "democracia real” y le acusó de haber “rentabilizado el dolor” de aquellas esperanzas de los ciudadanos en votos.

“¡Qué fácil ha sido pasar de la lucha en las calles con el puño en alto, a los posados en las revistas al más puro estilo Preysler de Galapagar!”, le espetó Olona a Iglesias -en relación al posado de Irene Montero en una revista del corazón-. La diputada de Vox le recordó su frase de “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto” y le reprochó que ése era el asalto a los cielos que prometió a los ciudadanos en 2015, “y les engañó”. Le acusó de “vulgarizar la democracia” y le advirtió de que “no es una cuestión de clases, sino de saber estar”.

La diputada de Vox se mostró convencida de que el vicepresidente del Gobierno “no va a dimitir, porque fuera de su escaño y su silla en La Moncloa no le queda nada”: "No tiene ya ni una patria a la que regresar, ni una bandera a la que abrazar, ni un proyecto político donde refugiarse”; al tiempo que le recordó que hoy, los trabajadores de manos encallecidas le llaman “vende obreros”.

De la “cal” a la “concubina judicial”

Olona se refirió a la promesa que desde Podemos hacía de limpiar la “casta” que representaba PP y PSOE y le preguntó: “¿Qué pasa, señor Iglesias, que la cal ya no es tan viva desde La Moncloa?”. "Desde que se conociera su imputación estamos esperando que dé cumplidas explicaciones. Olona también se refirió al “caso Dina” sobre si el “conveniente cambio de versión de su concubina judicial, tiene algo que ver con haberle montado un panfleto digital y haberle puesto al frente en el mismo”. “Cese en su ira y dimita, porque dimitir no es un nombre ruso”, concluyó.

Por su parte, el vicepresidente reconoció que se “equivocaban” cuando “les llaman fascistas”, porque, en realidad, son “algo más cutre”. “Son la derecha de toda la vida, que pretende tapar sus complejos con símbolos militares en las mascarillas”, señaló, tirando de la polémica mascarilla de la Bripac de Santiago Abascal y presumió incluso de tener amigos en la Brigada Paracaidista para afearle que la use sin ni si siquiera haber hecho el servicio militar.

Olona evitó hacer uso del turno de réplica al ver que sus preguntas no eran respondidas y le emplazó a la próxima sesión de control al Gobierno. Iglesias lo aceptó."Como caballero retado me toca elegir las armas: la palabra”.