Iceta vincula la ausencia del Rey en Cataluña con la inhabilitación de Torra

El primer secretario del PSC reivindica una “presencia inteligente” del jefe del Estado en Cataluña y cuestiona que esta fuera “la mejor ocasión”

El Gobierno sigue enredado en la ausencia del Rey Felipe VI en la entrega de despachos judiciales que tendrá lugar mañana en Barcelona. Sin alumbrar una explicación certera ni convincente, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha reflexionado hoy en una entrevista en La hora de la 1 de Televisión Española sobre los motivos que pueden estar detrás de la cancelación de su presencia. Tras asegurar que es al Ejecutivo al que le corresponde explicar las razones últimas de la ausencia y, puntualizando que no conoce el trasfondo de la decisión, sí ha valorado que “quizá alguien pensó que ir a un acto de un componente judicial muy importante, la semana que igual se hacía pública la sentencia que puede afectar al presidente de la Generalitat, no era la mejor ocasión”.

De este modo, el dirigente catalán vincula la ausencia del Monarca con la posible inhabilitación de Quim Torra y las derivadas que esto puede acarrear. Iceta ha reivindicado una “presencia inteligente del jefe del Estado en Cataluña” y que, aunque debe estar, tiene “que decidir a qué va y cuándo va”. “El Rey tiene motivos para acudir a Cataluña que pueden ser bien entendidos, sabiendo que hay una parte de la opinión pública catalana que ha roto amarras con el Rey y con el Estado”, ha destacado. La falta de explicaciones por parte de Moncloa se han compensado con toda clase de teorías, desde cuestiones “de seguridad” hasta problemas de “agenda”, cuando es Moncloa quien debe refrendar la agenda del Rey y Casa Real no tiene previsto ningún acto para el Monarca mañana.

En todo caso, desde el Ejecutivo reivindican que la decisión “está muy bien tomada” y que lo que se busca con ella es “proteger a la institución”. Sin embargo, el hermetismo solo ha generado suspicacias sobre la política de gestos del Gobierno a ERC, después del anuncio de la tramitación de los indultos coincidiendo con el 1 de octubre o el compromiso de reactivar la reforma del Código Penal para rebajar las condenas del delito de sedición.