El Rey Emérito pide que le dejen volver a Zarzuela

A pesar de que se le han ofrecido hasta tres posibles residencias, entre ellas la que fuera casa de su hermana Doña Pilar fallecida en enero, Don Juan Carlos insiste en volver a la que ha sido su hogar desde hace 58 años

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Con las fiestas navideñas a la vuelta de la esquina y su periplo en Emiratos camino del quinto de mes de duración, una vez más los tímidos pasos que se habían dado para que Don Juan Carlos pudiera volver a España ha sido borrados de un plumazo por una nueva filtración. Además, fuentes cercanas al padre de Don Felipe han asegurado a este periódico que parte del problema estriba en que don Juan Carlos insiste en volver a vivir en Zarzuela, la que ha sido su casa desde 1963. Hasta tres posibles residencias se han ofrecido a Don Juan Carlos para desbloquear la situación y que pueda regresar a España. Entre ellas destaca el que fuera el domicilio de su hermana Doña Pilar de Borbón, en la exclusiva urbanización Puerta de Hierro en Madrid. Los cinco hijos de la hermana del antiguo Jefe de Estado, fallecida el pasado 8 de enero, decidieron poner a la venta esta residencia que Don Juan Carlos conoce sobradamente por ser escenario de numerosas reuniones familiares desde hace décadas. La casa era especialmente idónea al encontrarse a apenas 4 kilómetros del acceso de Somontes del Palacio de la Zarzuela, por lo que reunía todas las características de un compromiso que pudiera satisfacer a todas las partes implicadas. Sin embargo, Don Juan Carlos no estaba conforme por motivos evidentes: un arreglo de esas características darían la razón a los que le imputan una culpa que el rechaza y, además, conllevaría la posibilidad de acabar sus días fuera de la que ha sido su casa durante los últimos 58 años.

Mientras, la completa ausencia de informaciones claras y el vacío de actualidad durante el puente de la Constitución han provocado que la peculiar situación de Don Juan Carlos –el artífice de la Transición prolongando indefinidamente una ausencia que se preveía fugaz– ocupe la pista central del circo mediático durante días, una situación que perjudica directamente a la Corona y da alas a sus detractores, que son también los del régimen inaugurado en 1978. Como ya se apuntó, en el entorno de Don Juan Carlos preocupa que precisamente cuando se empiezan a dar pasos para que pueda producirse el retorno, nuevas filtraciones avivan la polémica que lo hace imposible. La última de ellas, la de los intentos que estarían haciendo los abogados del padre del Rey para regularizar los fondos no declarados que supuestamente provenían del financiero mexicano Allen Sanginés-Krause, provino directamente de Moncloa y fue instrumental para que un intento de eliminar impedimentos para que Don Juan Carlos vuelva se convierta exactamente en lo contrario. Según una información del diario «El País» la cantidad total que se estaría intentando regularizar ascendería a medio millón de euros correspondientes a gastos realzados en los ejercicios entre 2016 y 2018. En dos de estos ejercicios la suma de fondos gastados sin ser declarados a Hacienda supondría un delito fiscal, pues la cuantía rebasaría los 120.000 euros. La regularización voluntaria puede presentarse en cualquier momento antes de que la Agencia Tributaria abra una inspección o un juez cite a declarar como investigado por presunto fraude fiscal o blanqueo de capitales. Al tanto de este extremo, el equipo jurídico que defiende los intereses de Don Juan Carlos habría intentado regularizar la situación y, a tal efecto, se habría puesto en contacto con el Gobierno. La filtración a los medios que se produjo en menos de 48 horas ha dado al traste con la estrategia de los abogados y ha producido consternación en el entorno de Don Juan Carlos, que confiaba en esta vía para que se produjera el regreso a Madrid. En cualquier caso una cosa está clara: el anterior Jefe de Estado no regresará a España si no existe un acuerdo expreso para que así lo haga con el Gobierno y con Don Felipe. Los canales de comunicación directos están abiertos y el acuerdo es completo para que la vuelta se produzca como se produjo la marcha de Don Juan Carlos, es decir, de manera pactada y con una escenificación clara de ese pacto en la línea del comunicado del pasado 3 de agosto. En aquella ocasión, Don Felipe le mostró su «sentido respeto y agradecimiento» por una decisión que se tomó entonces para no perjudicar a la Monarquía. Sin embargo, más de cuatro meses después, la insólita ausencia de Don Juan Carlos y su inacabable periplo en Emiratos va camino de convertirse en un problema mayor del que causó su salida.

En última instancia, y en esto coinciden todos, Don Juan Carlos se dejará llevar por el ejemplo de obediencia y abnegación de su padre y nadie duda de que sus acciones, también en lo referente a su lugar de residencia, dependerán finalmente de lo que decida Don Felipe. Como es bien sabido, el padre del Rey salió de España el pasado mes de agosto y reside desde entonces en Emiratos Árabes Unidos como huésped del jeque Mohamed Bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi. En esta ciudad del Golfo Pérsico, Don Juan Carlos ha recibido la visita de su hija la Infanta Elena en dos ocasiones. La última de ellas se produjo con motivo del 45 aniversario de su proclamación en Cortes.

Actor principal en toda esta trama es el Gobierno presidido por Pedro Sánchez, por lo que son especialmente relevantes las declaraciones de ministros de su gabinete al respecto. El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, señaló ayer mismo en relación a la petición de regularización fiscal de Juan Carlos I que «la ley es igual para todos y ha de cumplirse». Sobre este asunto, el ministro y secretario de Organización del PSOE consideró que la Agencia Tributaria establecerá procedimientos de investigación «y determinará lo que tenga que determinar, pero lo importante es que no haya diferencia, se trata de la persona que se trate». Preguntado por el Felipe VI y las cartas que de los militares al rey criticando al Gobierno, Ábalos no quiso entrar a valorar pero sí ha dicho que «el Rey sabrá lo que tiene que hacer».

Pero quizá lo más paradójico de todo, y lo que no se cansa de recordar el entorno de Don Juan Carlos, es que aun está pendiente de que el fiscal Juan Ignacio Campos, que dirige las tres investigaciones abiertas por el Ministerio Público contra él, presente una querella; es decir, que hasta el momento lo único que existe contra el artífice de la Transición es un proceso mediático y político de los elementos interesados en la superación de la Constitución. «Los paralelismos con el linchamiento mediático al que fue sometido su abuelo Alfonso XIII durante años hasta 1931 debería hacernos pensar a todos», afirma un amigo de Don Juan Carlos.