El Rey Juan Carlos prevé hacer una declaración ante la Agencia Tributaria para regularizar su situación fiscal

El fisco tendrá que decidir si la acepta o pide aclaraciones y cuál sería el importe pagar

El Rey Juan Carlos, el año pasado tras recibir el alta hospitalaria después de haber sido intervenido para un triple "bypass" aortocoronario
El Rey Juan Carlos, el año pasado tras recibir el alta hospitalaria después de haber sido intervenido para un triple "bypass" aortocoronarioDavid FernandezEFE

El abogado del Rey emérito podría tener previsto realizar una declaración voluntaria para regularizar la situación fiscal de Juan Carlos I ante la Agencia Tributaria, que tras analizar el escrito, decidirá si la acepta o pide aclaraciones y cuál es el importe pagar, según publica este domingo El País.

La declaración, según este periódico, no estaría relacionada con bienes en el extranjero, sino con el uso por parte del Rey emérito y algunos familiares suyos de tarjetas bancarias con fondos opacos de un empresario mexicano que está siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo.

El escrito sería remitido a Hacienda a través del abogado de don Juan Carlos, Javier Sánchez-Junco, y la Agencia Tributaria será quien lo analice y tome una decisión en pocos días, según las fuentes citadas por el periódico.

“La presentación de una declaración voluntaria está sobre la mesa desde que Corinna Larsen declaró que Juan Carlos I le había regalado 65 millones de euros procedentes de una donación que le hizo el rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdelaziz”, informa el diario.

Sin embargo, según las fuentes consultadas por El País, la declaración actual no se referiría a posibles bienes en el extranjero, sino al uso por parte del Rey emérito y algunos parientes de tarjetas de crédito vinculadas a cuentas corrientes del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause.

“El uso de esas cuentas tuvo lugar entre los años 2016 y 2018, cuando Juan Carlos I ya había abdicado y perdido la inviolabilidad”, añade. Según la información de El País, “el importe defraudado podría superar los 120.000 euros en algunos ejercicios, límite a partir del cual se considera delito fiscal, castigado con hasta cinco años de cárcel”.

La regularización voluntaria puede presentarse en cualquier momento antes de que la Agencia Tributaria abra una inspección o un juez cite a declarar como investigado por presunto fraude fiscal o blanqueo de capitales.

El Rey emérito salió de España en agosto y reside desde entonces en Emiratos Árabes Unidos como huésped del jeque Mohamed Bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi. Recientemente recibió la visita de su hija la Infanta Elena.

Su retorno está pendiente de que el fiscal Juan Ignacio Campos, que dirige las tres investigaciones abiertas por el Ministerio Público contra él, archive las investigaciones o presente una querella.